Román Díaz está desesperado por jugar
El jugador de Instituto podría debutar oficialmente cuando La Gloria enfrente a la CAI. Aclaró que es enganche: ni delantero, ni media punta ni carrilero por izquierda.
Román Díaz anda desesperado por debutar con la camiseta de Instituto. Por lo menos así lo declara él, que el próximo domingo, ante la CAI, podría jugar algunos minutos luego de recuperarse de sus lesiones. El volante aclaró que su puesto es enganche. No es delantero, ni media punta, ni carrilero por izquierda, y así se lo hizo saber al entrenador, que por ahora continuará con un 4-4-2. "Estoy desesperado. Tengo unas ganas de jugar... Ando bien. No siento más dolor en el tobillo y la rodilla", expresó Díaz, que para sus compañeros es un "personaje" dentro del grupo. "No me gusta estar lesionado. Por eso estoy desesperado por jugar, me quiero poner la camiseta ya", agregó.Sobre su lugar en el campo de juego, Román dijo: "Por lo menos al banco puedo ir, porque Marcelo (Bonetto) está jugando sin enganche. Pero tranquilo, voy a esperar mi oportunidad. Yo soy enganche. Media punta era cuando jugaba en San Lorenzo y en Lanús. El técnico sabe que soy enganche y es donde me siento cómodo. Él me trajo como enganche".Al analizar el rendimiento de Instituto en las dos primeras fechas, Díaz explicó: "Desde afuera al equipo lo vi bien. Yo estuve un poco nervioso, pero bien. Nosotros sabíamos que por los tres puntos nos íbamos a matar. En la primera fecha le ganamos a un candidato y, en la segunda, sacamos un empate en Mendoza ante un rival difícil".Para graficar por qué es un personaje, esto dijo de la relación con su hermano Rodrigo, más conocido como "el Rengo". "Mi vieja no vino a Córdoba porque se quedó con mi hermano que vino de Brasil y arregló en Huracán. No hablo con Rodrigo (porque arregló con el Globo y toda la familia es de San Lorenzo), ni lo llamé la semana pasada para su cumpleaños".A Román siempre se lo vincula con la noche y él se defiende: "Todavía no pude disfrutar de Córdoba. Para disfrutarla hay que esperar que termine el campeonato. Ahora estoy con la cabeza en jugar y recuperarme de la lesión. Soy un pibe que me pongo muy loco cuando no me entreno con mis compañeros. Me hace mal porque quiero estar. No necesariamente siendo titular, si no estar ahí, para darle una mano a mis compañeros".