Que Rigamonti siga calentando
Juan Carlos Olave chocó con Turus y Cuevas y se golpeó la rodilla que ya tenía dañada, pero fue sólo un susto. Llegaría bien al debut ante Atlético Rafaela.
De tanta calma que reina en la pretemporada de Belgrano, lograda por los triunfos y el buen trabajo del entrenador Jorge Guyón y su cuerpo técnico, cualquier roce típico de un entrenamiento de fútbol se convierte en noticia.
El que lo sufrió fue Juan Carlos Olave, el máximo referente Pirata, que chocó feo en una salida y se averió la rodilla que lo tiene a maltraer en el último tiempo.
Era un ejercicio sencillo: centros para que cabeceen delanteros y defensores. Y ahí fueron dos que no se achican en el aire: "el Tanque" Cuevas y el capitán Gastón Turus; Olave también fue por el balón y se produjo una triple colisión: ¡pim, pam, puff!, como en la serie de "Batman y Robin", y el que llevó la peor parte fue el primo de Rodrigo Bueno.
La preocupación persiste porque para un deportista de alto rendimiento la rodilla es clave, aunque el propio Héctor Cuevas relativizó el golpe: "No chocó conmigo solo. Creo que fue con Turus y conmigo, con los dos".
Aunque el arquero y el médico no pudieron ser contactados por Mundo D, la respuesta de Cuevas era optimista en cuanto a la salud de su compañero.
La información se conocerá el lunes, en el regreso a las prácticas y la verdad se verá el viernes a las 21.30, en el Gigante de Alberdi, cuando Belgrano reciba a Atlético de Rafaela, por la 20ª fecha de la B Nacional.