Primo, Bonetto y una larga historia de celos
El cruce de declaraciones tras el 1-1 entre Belgrano e Instituto, dejó al descubierto que no se llevan nada bien, pese a que fueron compañeros en el plantel celeste entre 1991 y 1993. Ego, celos, personalidades fuertes y algo más en dos destinos cruzados.
El 1-1 entre Belgrano e Instituto ya era un hecho consumado cuando caía la tarde del sábado y un vendaval parecía llevarse cualquier secuela de las gradas del Gigante de Alberdi. Sin embargo, el último clásico se siguió jugando en los vestuarios, con un cruce explosivo de declaraciones entre los técnicos."Bonetto le pegó una patada y una trompada a un jugador nuestro. Es muy triste. Cuando un técnico se desborda hay que decirlo", acusó Daniel Primo, el entrenador pirata. "Primo habla tonteras. Primero, que se fije acá adentro lo que está pasando. Que agradezca que hubo un coordinador como yo y un gerenciador como Manzanares para que siga disfrutando de los jugadores que hoy están", le contestó Marcelo Bonetto, el DT de la Gloria.Antes del clásico, se dijo que la relación entre ambos no era ni buena ni mala, sino distante; pero, en realidad, la bronca ya estaba instalada.Haciendo memoria. Entre 1991 y 1993, ambos integraron el plantel de Belgrano en Primera División. El volante llegó de Sportivo Belgrano y, aunque era uno de los más jóvenes, sus excelentes condiciones técnicas y una llamativa locuacidad para su edad hicieron que no pasara inadvertido. El defensor, en cambio, había vuelto al club, tras jugar en Talleres, y no tardó en convertirse en referente del plantel, aunque sus cruces con el entonces presidente, Gregorio Raúl Ledesma, no le permitieron tomar el vuelo que proyectaba con la camiseta celeste. "Son dos tipos con ego y carácteres fuertes. Bonetto siempre fue líder y Primo no se calla nada. Cada uno tiene sus cosas", recordó un dirigente de aquella época.Un cruce puntual. Hace ya algunos años, Primo y Roberto "Lute" Oste trabajaban en las inferiores de Talleres, y Bonetto era el coordinador de las divisiones menores de Godoy Cruz de Mendoza. Un amistoso de los pibes de ambos clubes, en el campo auxiliar del Estadio Córdoba, fue otra muestra del desencuentro. Tras un roce de juego entre dos pibes, los actuales técnicos de Belgrano e Instituto "casi se van a las manos", le dijo a La Voz del Interior un testigo presencial de aquel episodio.¿De quién son los porotos? Bonetto llegó a Belgrano, para hacerse cargo de las inferiores, de la mano de Luis Manzanares, y se fue cuando Armando Pérez asumió la conducción de Córdoba Celeste. Su reemplazante fue Mario Griguol, quien después le dejó ese lugar a Primo (había llegado al club como ayudante de campo de Carlos Ramacciotti). En todo ese proceso, las divisiones menores celestes crecieron exponencialmente. Y, a la hora de contar los porotos, los dos se adjudican el mayor mérito. En la previa del clásico, Bonetto hizo su propio escrutinio. "A Maldonado, Maidana, Lollo, Barrios y Chavarría, entre otros, los llevé yo a Belgrano", señaló. "Vengo avalado por un trabajo silencioso que ha puesto a nuestras inferiores entre las mejores del país", había dicho Primo. En esos celos profesionales termina de explicarse la distancia entre dos técnicos de Córdoba con capacidad y proyección.
