Temas del día:

Por qué no pudo Talleres

La expulsión de Lussenhoff, la salida de Martinelli y un penal no sancionado ante Santamarina... El análisis del periodista Javier Flores.

26 de abril de 2010 a las 12:18 a. m.
Javier Flores
Por qué no pudo Talleres
¡Para usted!. 12 minutos del segundo tiempo. Con la expulsión de Lussenhoff a Talleres se le complicó la existencia. (Foto: Darío Galeano)

La defección de un referente como  Lussenhoff, la salida inesperada de Mateo Martinelli y el evidente penal que el árbitro Marcos Conforti no sancionó en contra de Solferino, fueron elementos insoslayables para explicar el empate de Talleres del domingo.

"El Colorado", por su experiencia y trayectoria, debió aportar calma y oficio al equipo, pero terminó jugando al límite, expulsado y complicándolo. La salida de Martinelli y el ingreso de Rolón en búsqueda del fútbol que Talleres no había conseguido con Agustín Díaz, también colaboraron. Y el penal a "Solfe" que Conforti ignoró a un par de metros de la jugada y que la televisión pudo corroborar sin margen de dudas, terminó de conformar un combo maldito para la "T".

Pero fue desde la perspectiva del juego que el equipo de Andrés Rebottaro perdió aún más. Todos los discursos que “Tito” había bajado a sus jugadores para corregir las fallas defensivas y distracciones que el equipo había tenido en Río Cuarto frente a Estudiantes, cayeron en una laguna tan grande como la que hubo a espaldas de Navarro y adelante de Lussenhoff.

Fue una porción de terreno en la que en los primeros minutos del partido Talleres no recuperó la pelota y en la que Santamarina impuso su picardía a través de  la picardía de Darío "la Vizcacha" González, las diagonales de Bucci y el oportunismo de Telechea.

La contra fue el arma letal de la visita y con ella desnudó el costado flaco de Talleres: sus problemas para tomar las marcas y recuperar la pelota en retroceso.

Así llegó el gol tempranero de Telechea, por una pelota que Galíndez le devolvió mal a Giordano y  que complicó al arquero. ¿Que después Talleres lo buscó, empató y mereció el triunfo? Sí, pero en el fútbol los errores se pagan con goles. Y se potencian con imprevistos como la expulsión de Lussenhoff, algún cambio mal hecho –Rebottaro es humano y se puede equivocar– o un penal no convalidado.

Pero terminar echándole la culpa del empate con sabor a derrota a Conforti, sería tapar el bosque con el árbol. Las fallas defensivas, la falta de juego y lo que le costó a Talleres definir ayer lo que generó, son cuestiones que van un poco más allá del error de un árbitro.

En dos líneas. Error letal. Un error defensivo de Galíndez al no cortar una pelota  que complicó a Giordano le dio a Santamarina un gol tempranero que supo usufructuar.

El árbitro. Marcos conforti reprobó el examen por el evidente penal que no sancionó en contra de Solferino en tiempo de descuento y casi al lado de la jugada.

La figura. Daniel Bertoya (Santamarina). El veterano arquero visitante ganó siempre arriba y en el segundo tiempo evitó tres veces que Talleres convirtiera el segundo. Su par Matías Giordano (8) fue la figura del equipo albiazul.

Cuestión DT

Andrés Rebottaro. No acertó al disponer el cambio de Martinelli y el ingreso de Rolón. Tuvo la intención de que su equipo encontrara más juego, pero el juvenil, presionado por la situación, resolvió mal cuando le tocó entrar en acción.

Luis Murúa. Su equipo no se resignó al rol de partenaire. Apostó a la contra y por esa vía complicó siempre a la zaga albiazul. Le faltó osadía para liquidar el cotejo cuando la "T" quedó con 10 jugadores.