Por Pastore, ¿fortuna o migajas para Talleres?
Talleres quedará más cerca de levantar su quiebra, de efectivizarse la transferencia de Javier Pastore, aquel pibe flaquito y talentoso que debutó en la primera del club el 29 de enero de 2007 y que después de cuatro partidos más el entonces técnico albiazul, Ricardo Gareca, terminó bajando a la quinta división, por motivos que aún se discuten.
Los 900 mil euros que el club percibiría por el mecanismo de solidaridad parecen una fortuna. Pero si se tiene en cuenta que el 30 de junio de 2009 –cuando Pastore "compró" su libertad de acción mediante el pago de 800 mil dólares que depositó en el juzgado del juez de la quiebra Carlos Tale– Talleres poseía el 45 por ciento de los derechos económicos del pase, bien podría afirmarse que recibirá las migajas de lo que pudo ser su negocio más próspero.
En el camino quedaron jirones polémicos y nunca bien aclarados, como la venta realizada por el ex gerenciador albiazul Carlos Granero del 55 por ciento de la ficha del jugador que le pertenecía y el arribo del "Flaco" a Huracán "a préstamo y sin opción".
Hoy Talleres tiene otra "perla" como Pastore: Fabio Álvarez. Debería adoptar todos los recaudos administrativos y legales para impedir que una historia similar se repita.

