No importa el calor, el viento ni el granizo
Una treintena de hinchas rosarinos acampan desde el domingo para ser los primeros cuando se abran las boleterías del Gigante de Arroyito. No se quieren perder Argentina-Brasil por nada del mundo.
Ni los 35,8 grados del domingo más caluroso de los últimos 50 años ni la tormenta de lluvia, viento y granizo de este lunes, con una sensación térmica de 6 grados, pudieron con la treintena de hinchas del seleccionado argentino que acampan frente a las boleterías del estadio Gigante de Arroyito, de Rosario Central, para comprar su entrada al clásico con Brasil del sábado próximo.Tres chicas apostadas con una pequeña carpa y algunas sillitas plegables lideran la cola que formaron por la calle Génova desde la tardecita del domingo, cuando muchos rosarinos eligieron las playas de La Florida y la Rambla Catalunya para mitigar el inusual calor del invierno, que fue literalmente barrido por la esperada tormenta de Santa Rosa.A las jóvenes les siguen varios muchachos, también instalados en varias carpas y munidos del infaltable equipo de mate y de numerosos diarios y revistas con los que sobrellevar los cinco días de espera para conseguir una popular de 50 pesos, que en Internet algunos sitios ya revenden a 500.Así, este fin de semana Rosario, no sólo volvió a exhibir orgullosa su título setentista de capital del fútbol nacional con Rosario Central y Newell\'s punteros del Torneo Clausura, sino que dio muestras de su pasión por la selección con el puñado de hinchas de la celeste y blanca que comenzaron a hacer cola por una entrada cinco días antes del comienzo de la venta de las plateas.
