Miralo a Willington
Corría poco y jugaba mucho. En 1965 fue ovacionado en el Parque de los Príncipes de París con jugadas "distintas". Imágenes inéditas.
¿Jugaba sin ganas?, ¿buscaba la sombra?, ¿era muy lento? ... Está claro que Daniel Willington no era de aquellos futbolistas que sudaban la gota gorda a la hora de transitar la cancha. Era tribunero a su manera: con un caño, un sombrero, un taco... nunca tirándose a los pies o buscando desesperadamente una pelota que se iba al lateral. Tal vez por aquello de darle la diestra a una célebre frase de César Menotti, lírico como pocos, quien en su época de jugador, y cuando le reclamaban su poca energía para buscar una pelota, respondía: "Lo único que falta es que para jugar al fútbol tenga que correr".
Al talento (¿o ta lento?) de Daniel no le hacía falta el sacrificio. Su calidad quedó fuera de discusión. Por eso hizo historia grande en el fútbol argentino y su genio fue de exportación.Una pincelada de su fútbol se pudo ver en el Parque de los Príncipes de París, en 1965, en un amistoso que Argentina igualó 0-0 con Francia, como parte de la preparación de la selección nacional para las eliminatorias del Mundial de Inglaterra \'66.
Aquel día, bajo las órdenes del técnico José María Minella, Willington se puso la "9" y cerca estuvo de marcar en un par de oportunidades.
Argentina formó aquella noche parisina con Antonio Roma (Boca); José Ramos Delgado (River) y Silvio Marzolini (Boca); Roberto Ferreiro (Independiente), Antonio Rattín (Boca) y José Rafael Albrecht (San Lorenzo); José Luis Luna (Atlanta), Alberto Rendo (San Lorenzo), Daniel Willington (Vélez), Alfredo Rojas (Boca) y Alberto González (Boca).