Mercado a cuentagotas
River soñó con la repatriación de un "10" de los suyos, de su linaje. Entonces, se entusiasmó con la idea de que ese número emblemático en la banda roja volviera a ser propiedad del riocuartense Pablo Aimar. La puerta se cerró bien rápido, porque Benfica lo declaró indispensable, aunque estaría evaluando una millonaria oferta de un club qatarí por el excelente enganche cordobés.
Entonces, Daniel Passarella fijó sus ojos en otro talento con sello de Núñez: Andrés D'Alessandro. Pero el regreso del "Cabezón", figura en el Inter brasileño, tampoco está tan fácil por la simple razón de que Luiz Felipe Scolari, entrenador del Palmeiras, se interesó en él.
No está fácil el mercado argentino, que a poco más de una semana de que la mayoría de los clubes comience sus pretemporadas de cara al semestre más importante del fútbol (cuando se definen campeones, descensos, clasificaciones, ascensos), sólo se compara con el calor que azota al país y las ingestas de fin de año que dificultan cualquier movimiento.
Con varios clubes complicados en sus economías, los cañones están apuntados a repatriaciones (Estudiantes quiere a Mauro Boselli), incorporaciones de países sudamericanos (Independiente sumó al colombiano Vélez Castillo) o alguna fluctuación interna (Boca tentó a Leandro Somoza). Hasta el momento, las movidas más interesantes se dieron fuera de la cancha, con más precisión en los bancos de suplentes, con las contrataciones de Julio Falcioni por parte de Boca, Ángel Cappa en Gimnasia, Sebastián Méndez en Banfield, Jorge Da Silva en Godoy Cruz y Ricardo Gareca, ratificado en Vélez.
Poco si se considera que, por uno u otro motivo, todos necesitan reforzarse, empezando por los grandes, donde Boca debe levantar la puntería, River necesita confirmar su levantada, Independiente afrontará un año movido en varios frentes, Racing quiere pelear arriba y San Lorenzo busca salir de la mediocridad. Pasaron dos semanas y poco pasó. Las próximas horas deberán ser claves.

