Maradona, el técnico fantasma
La derrota ante Cataluña desnudó dramáticamente las restricciones que padece el DT con sus jugadores. “Pelotazo al vacío”, por Luis Heredia.
El partido que la selección nacional disputó contra el combinado de Cataluña el martes pasado desnudó dramáticamente las restricciones que padece Diego Maradona en cuanto al contacto con sus dirigidos, debido a la sanción de dos meses que le impuso la Fifa por sus gráficas expresiones contra el periodismo deportivo argentino, en aquella desbordada noche de triunfo en Montevideo.Como se sabe la Fifa aplicó a Maradona la obligatoriedad de respetar una zona de exclusión de 514 metros a la redonda de cualquier jugador de la selección argentina, que no debe ser violada bajo ninguna circunstancia.
Para evitar más sanciones, en caso de que el técnico se tope accidentalmente cara a cara con alguno de sus seleccionados, debe fingir no conocerlo, bajar la vista, dar media vuelta y empezar a correr para ponerse rápidamente fuera del radio prohibido en un lapso no mayor a los 90 segundos. Fifa enfadada
Sucede que tanto en la AFA como en el entorno del técnico existen temores de que el castigo sea inmensamente mayor si la Fifa considera que sus disposiciones punitivas han sido violadas. Una de las posibilidades más temidas es que Maradona sea enviado a la Estación Orbital Internacional para girar alrededor de la tierra en compañía de tres astronautas (un norteamericano, un ruso y un japonés), mientras dure el Mundial de Sudáfrica.
Pese los miedos, Maradona estuvo en Barcelona antes y durante el partido, al que observó como espectador, pero oficialmente la Oficina de Excusas y Coartadas de la AFA anunció que su presencia en la capital catalana obedecía a razones turístico-antropológicas, y que la coincidencia geográfica con sus dirigidos de la selección argentina se debía a que, como es sabido, el mundo es un pañuelo.
La cuestión es que Diego no se habría privado de ver a sus jugadores entrenando. En la práctica a puertas cerradas que se desarrolló en el Camp Nou horas antes del partido, algunos testigos (que optaron por mantener sus identidades en secreto) aseguran que un ligustre ornamental prolijamente podado se movía agitadamente, daba indicaciones y gesticulaba ampulosamente a un costado de la cancha, y muchos sospechan que se trataba de Maradona caracterizado magistralmente como arbusto por los especialistas del Departamento de Efectos Especiales y Arte del Mimetismo de la Asociación del Fútbol Argentino.
Ingenio nacional. Estos hábiles profesionales llevaron además una amplia variedad de camuflajes para que el técnico de la selección pudiera acercarse a los integrantes del plantel nacional sin ser advertido por los agentes de la Fifa que vigilaban sus movimientos.
El más sofisticado de todos (por lejos) fue el disfraz de guirnalda navideña dorada que le permitió a Diego enroscarse en el árbol de Navidad que ornamentaba el hall del hotel donde se concentraban sus jugadores, para darles así indicaciones disimuladamente cuando se acercaban al abeto.
Estos magos de los efectos especiales fueron los responsables del diseño de la Cámara Subterránea de Seguimiento de Entrenamientos, que fue construida para facilitar al sancionado técnico de la selección el control de los trabajos tácticos del equipo en el predio de Ezeiza, sin ser advertido por los fisgones de Joseph Blatter.
Se trata de un complejo sistema de túneles debajo del campo de entrenamiento inspirado en la legendaria Línea Maginot francesa, con varios periscopios que emergen del césped a voluntad del técnico y le permiten seguir las prácticas y tomar nota con absoluta discreción. De todos modos, uno de los periscopios ya quedó fuera de servicio porque Martín Palermo lo embocó de puntín involuntariamente en un entrenamiento y lo enroscó en un travesaño.
En 1973 la Argentina sorprendió al mundo del fútbol creando la primera selección fantasma de la historia, ideada por el técnico Enrique Omar Sívori para a enfrentar a los bolivianos, aprovechando el temor ancestral de los rivales hacia los espíritus del más allá. 36 años después de este hito para el fútbol, hoy la selección nacional sorprende a los especialistas con un técnico fantasma, una innovación forzada por las circunstancias pero que podría ser la clave del éxito en el Mundial que se aproxima.
Corazón albo
El técnico de Juniors, Carlos Enrique, pasó la lista de refuerzos para la próxima temporada del Argentino B. Concretamente solicitó las incorporaciones de un marcador central, un volante lateral y un delantero. Por su parte los hinchas albos exigieron la incorporación de una unidad coronaria móvil, que permita atender cualquier requerimiento cardiovascular generado por las definiciones por penales del equipo.
Talleres sin Ateliers
Finalmente el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) ratificó que Ateliers no vuelve a la concesión de Talleres y que las mejoras realizadas quedan a favor del club, determinación esta última que habría salvado las paredes de la cancha de ser rasqueteadas por Carlos Ahumada, ya que al ex gerenciador le restaba recuperar las capas de pintura aplicadas sobre La Boutique durante su gestión, para finalizar así el polémico proceso de restitución bienes.
En su posición sobre este punto, el TSJ se basó en la doctrina que sostiene que al que da y quita le sale una jorobita, y lo hizo tanto para beneficiar a Talleres como al propio Ahumada a quien le podría salir no una jorobita, sino una giba de regular tamaño debido a la cantidad de bienes con los que había dotado al club y luego procedió a extraer.

