Temas del día:

A "Los Dogos" le pagaron con la misma moneda

El tiro del final esta vez fue para Tucumán, que venció en la última jugada a Córdoba. En la final del año pasado, la historia fue a la inversa.

18 de abril de 2010 a las 09:43 a. m.
Víctor Cuello
A "Los Dogos" le pagaron con la misma moneda
La resignación se apoderó de los cordobeses tras el partido (Foto: Hugo Allende).

Fue en la misma hache, la que da a la calle Copina, que acaso esté predestinada a resolver cuestiones urgentes e importantes. El año pasado, Horacio San Martín le apuntó a esa hache con un drop inolvidable y le dio el título argentino a Los Dogos ante Tucumán. El juego agonizaba en un salomónico empate, hasta ese fantástico botinazo del centro formoseño. Ayer, el destino le pagó con el mismo billete a Córdoba. Debía ser en esa misma hache y casi en el mismo centímetro de césped desde donde disparó San Martín. Estaba arriba Córdoba, pero se equivocó lo suficiente en los últimos 30 segundos para perder un juego que ganaba por dos puntos. Penal, dos penales en realidad, y Nicolás Sánchez, apertura tucumano, le apuntó a la hache de Copina y adiós sueño de final para Córdoba. Cuando la pelota volaba, ya se había llevado el silbato a la boca el árbitro mendocino Andrés Ramos. Adentro y fin del partido.Entonces sí, el siempre bravo equipo tucumano se arropó en un abrazo interminable. "Estoy feliz, feliz. Hace muchos años que venimos perdiendo finales y hoy para nosotros era una final. Este es un grupo de amigos, que se sacrifica mucho y se merecía estar en la final", cuenta el tremendo wing Aníbal Terán, autor de un try, mientras de fondo baja el cántico de dos decenas de hockistas tucumanas, dueñas de la tarde ante el silencio sepulcral de 3 mil almas.Tucumán era punto en la semifinal de ayer. Lo sabían todos, incluso sus mismos jugadores, por eso el festejo era también un desahogo. "Éramos punto, lo dijimos durante toda la semana. Córdoba era la vedette del torneo, pero nosotros jugamos tranquilos y pudimos ganar", sigue Terán.Coincide Gabriel "Pata" Curello, capitán tucumano: "No veníamos jugando bien, es cierto, éramos punto. Pero jugamos con inteligencia y estamos en la final por sexta vez consecutiva. Creo que es un gran mérito".Del otro lado del campo, había resignación. Nada de drama, sólo resignación. Sentado en una de las tribunas estaba Alejandro Allub, charlando con un amigo. Ya todos sus compañeros se habían marchado al vestuario y "el Turco" seguía allí, quizá disfrutando a su manera de una gran tarde de rugby, más allá del resultado y del trámite del juego.

"Nos dimos cuenta tarde de cuál era nuestro negocio. Había que dar la primera puntada con los forwards y después abrir el juego porque nuestros tres cuartos eran muy superiores. Pero cometimos errores y Tucumán facturó. Terminé cansado, pero disfruté mucho. Disfruté el antes, el vestuario, la previa; el grupo es espectacular y se merecía la final", cierra Allub, un crack que acaso haya jugado ayer por última vez con la camiseta roja.