Temas del día:

Llegó el día: hoy se juega el clásico de clásicos

A las 21.30, en el Gigante de Arroyito, Argentina recibe a Brasil en el camino a Sudáfrica 2010. La ciudad late con la presencia de la selección.

05 de septiembre de 2009 a las 10:49 a. m.
Hugo Caric (enviado especial a Rosario)
Llegó el día: hoy se juega el clásico de clásicos
El Gigante de Arroyito se pintó de celeste y blanco, con el calor y el color de Argentina.

En Rosario no se habla de otra cosa. La presentación oficial de Argentina después de 31 años (la última vez fue el 21 de junio de 1978, en el recordado y sospechado 6 a 0 ante Perú) convirtió a "la Cuna de la Bandera" en algo así como el refugio de la pasión nacional.

Igual que en aquel invierno mundialista, el rival a vencer, esta noche a partir de las 21.30, será Brasil. Aunque está vez será mano a mano, y en una lucha que se perfila como desigual no por una cuestión de goles, sino de puntos, de rendimientos y, por qué no, de estados de ánimo también.

Brasil llega al Gigante de Arroyito como único líder de las Eliminatorias Sudamericanas, con 27 puntos y un pie en el Mundial de Sudáfrica 2010. Argentina, con 22 unidades, ocupa un incómodo cuarto puesto que inclusive podría llegar a perder antes de entrar a jugar si es que Ecuador le gana a Colombia.

Ayer se agotaron las últimas entradas disponibles y las autoridades municipales calculan que el gran clásico del fútbol sudamericano generará un movimiento comercial de alrededor de 5 millones de pesos. Los hoteles de la ciudad están repletos y por ello muchos fanáticos del seleccionado albiceleste debieron buscar albergue en lugares cercanos, como Entre Ríos o San Nicolás.

En ese contexto, el plantel de Brasil –que desde antenoche vela sus armas para lo que definió como "La Batalla de Rosario"– tuvo ayer por la tarde su primer contacto con ese escenario que le pintaron como "más chiquito" que el Monumental y con las gigantografías de ese "Canaya" de Roberto Fontanarrosa que miran de reojo hacia el río Paraná.

El seleccionado de Diego Maradona, en cambio, llegó por la noche en medio de una locura popular y se recluyó en el único "cinco estrellas". La decisión de cambiar de escenario, impulsada por el propio DT, le asegura para esta noche un gran respaldo popular a la selección.

"Aquí seremos locales", es la proclama que sin distinción de camisetas hacen los rosarinos, más allá de que el equipo titular de Diego esté plagado de jugadores identificados con Newell's (Domínguez, Heinze, Rodríguez, Messi y Schiavi) y que hasta el mismísimo Diego acredita un paso por la Lepra. Por las dudas, la Policía dispuso de antemano que la única camiseta autorizada será la celeste y blanca.

No hay margen para divisiones: esta noche, más que nunca, todos deberán jugar su partido para sostener la ilusión de alcanzar sin tanto sufrimiento la meta de llegar al primer mundial africano.

Más de Deportes - Fútbol