Llegó el día: Argentina recibe a Perú
Obligado a ganar, a las 19, el seleccionado argentino juega un partido clave para sus aspiraciones de estar en Sudáfrica 2010.
Al límite, como vivió siempre su conductor, el seleccionado argentino de fútbol de Diego Maradona transita el último tramo del camino que conduce a Sudáfrica 2010, que ha sido mucho más sinuoso de lo que hasta el más pesimista hincha argentino hubiese imaginado.La penúltima escala será esta tarde ante Perú y en la cancha de River Plate, la misma que hace cuatro meses Diego calificó de "potrero" y criticó por su "frialdad", y que luego sus enemigos íntimos, Julio Grondona y Carlos Bilardo, le impusieron mientras él buscaba relajarse en un spa italiano.Ante el seleccionado incaico, el peor del grado en estas eliminatorias sudamericanas, no queda otra que ganar. Aunque ni eso le asegura nada a Argentina, que quedó en la cornisa luego de las derrotas ante Brasil (1-3) y Paraguay (0-1), y recién el miércoles, cuando visite a Uruguay en el Centenario, sabrá si entra al cielo por la ventana, si hace escala en el purgatorio del repechaje o si se va al infierno.Cambia, todo cambia. Esta vez, la mano de Maradona se hizo notar (¡y cómo!) en el armado del equipo. De los 11 que jugaron el último partido en Asunción, apenas quedaron cuatro: el arquero Sergio Romero, el resistido Gabriel Heinze, el capitán Javier Mascherano y el indescifrable Lionel Messi.Después, Diego completó el rompecabezas con apuestas y caprichos: tres debutantes absolutos (Enzo Pérez, Gonzalo Higuaín y Emiliano Insúa), dos con poquitos minutos en su ciclo (Ángel Di María y Rolando Schiavi), el riocuartense Pablo Aimar –vuelve luego de dos años, con la misión de hacer olvidar a su amigo Juan Román Riquelme– y uno de sus preferidos: el zurdo Jonás Gutiérrez. Lo curioso es que el volante del Newcastle ocupará el lateral derecho porque la lesión de Pablo Zabaleta (además de ponerlo al borde de la renuncia) dejó al DT sin opciones para un puesto que venía ocupando uno de los célebres borrados: Javier Zanetti.Con este mix de jóvenes que son viejos conocidos y de veteranos que asoman como novatos en este tipo de competencias, Maradona afronta hoy uno de los mayores desafíos de su aventura como entrenador. De sus decisiones dependerá gran parte del futuro de nuestra selección. Nos guste o no nos guste. Al fin y al cabo, estamos en manos de Dios.

