La proverbial generosidad qatarí
Nubarrones de sospecha aparecieron inquietantes sobre el cielo del fútbol nacional. Incomprobables denuncias periodísticas internacionales aseguraron que el presidente de la AFA, Julio Grondona votó a favor de la candidatura de Qatar como sede del Mundial de 2022 a cambio de 78,4 millones de dólares en billetes de baja denominación, que los qataríes le habrían pasado por debajo de la mesa disimulados en una bolsa similar a la que usa Papá Noel, y que “Don Julio” habría abandonado la sede de la Fifa disfrazado precisamente de Santa Claus para disimular el pago.
La acusación era muy seria, pero fuentes de la Fifa y también de la AFA aseguraron que es absolutamente falsa y citan un dato que en principio es irrefutable: es imposible que 78,4 millones de dólares en billetes de uno y cinco dólares, pasen por debajo de una mesa debido al volumen que alcanzaría semejante masa de dinero.
“Si esa coima hubiese existido, por su magnitud física seguramente habría quedado trabada en las patas de la mesa y por supuesto habría sido descubierta en el acto. La imagen de los qataríes empujando con los pies un enorme bolsón con dinero desde un lado y el señor Grondona tirando desde el otro para de-sencajarlo hubiera sido indisimulable”, aseguró Matías Blatter, telefonista de la sede de la Fifa y sobrino predilecto de Joseph.
Por su parte, el máximo dirigente del fútbol argentino respondió que “a los 80 años no voy a hacer eso”, dejando así en claro aquel dicho que sostiene que hay “una edad para todo” en la vida. Además, a su edad le hubiera sido muy difícil a “Don Julio” abandonar la sede la Fifa cargando la gigantesca y de hecho pesadísima bolsa con dinero que según Wall Street Journal, Qatar le entregó a cambio de su voto.
Fuentes de la Fifa consideraron además que desde la suspensión por supuestos actos de corrupción de dos dirigentes, el tahitiano Reynald Temarri y el nigeriano Amos Adamu, el Comité Ejecutivo de Fifa es uno de los cuerpos colegiados más confiables del mundo porque separó a las "manzanas podridas", y ahora sólo quedan las "manzanas deliciosas". "Si bien a algunas de las 'manzanas' que quedaron las tenemos que vigilar un poco, el Comité Ejecutivo es tan transparente que está éticamente capacitado para elegir a un Papa si así lo pide el Vaticano", exageró un representante europeo del organismo.En esta línea de pensamiento, desde Zurich aseguran que se eligió Qatar como sede por la pasión que siente el pueblo qatarí por el fútbol, por su hospitalidad y la calidez de su gente y de su clima. "Actualmente los partidos en Qatar se juegan con 60 grados a la sombra, y en el 2022 con el calentamiento global tal vez se llegue a jugar con 85 grados, pero quienes dicen que no se puede jugar con estas temperaturas tendrían que ver lo que son los partidos de la Copa Uefa bajo la ola de frío que se están jugando ahora", desafío un dirigente europeo. Seguramente se refería a partidos como el que disputaron en Polonia hace días, el local Lech Poznan y Juventus con 15 grados bajo cero y la cancha tan cubierta de nieve que en el lugar del habitual carrito de sanidad, los asistentes utilizaban un trineo tirado por perros siberianos para poder llegar a los lugares donde caía un jugador.
Incluso el capitán de Juventus, Ale-ssandro del Piero, fue amonestado por demorar un tiro libre cuando en realidad no lo pateaba porque había quedado semicongelado frente a la pelota y con los ojos abiertos. “Finalmente logramos reanimarlo y que siguiera jugando, y cuando llegamos a vestuarios lo sometimos a un proceso de deshielo con los secadores de pelo profesionales que usan nuestros jugadores”, indicó el médico del plantel. Cuando se juegue el Mundial de Qatar el titular de la AFA tendrá 92 años y seguramente que su preocupación no pasará por una lejana denuncia de más de una década, sino por buscar la sombra de alguna palmera y evitar el golpe de calor en el emirato. “Todo pasa” dice “Don Julio”.
Tú también, Caruso
El tema de las coimas no sólo rozó a la AFA en la Fifa sino que también tuvo sus coletazos a nivel estrictamente doméstico con la denuncia del jugador colombiano de Tigre, Juan Camilo Angulo, de que el técnico Ricardo Caruso Lombardi le pedía dinero para incluirlo en el equipo. Caruso negó todo, dijo que jamás le pidió un peso a los centenares de jugadores de dirigió, desafió al periodismo a que indague y se llegó a preguntar "¿Qué le puedo pedir a Telechea?" uno de sus dirigidos, dando a entender que dispone de jugadores que a duras penas llegan a fin de mes. Semejante argumento disparó la preocupación por la situación económica de Fernando Telechea entre los hinchas del Matador de Victoria, al punto que ya se estarían imprimiendo bonos de contribución "Pro Bolsón Navideño para Telechea", para que el delantero tenga garantizado el pan dulce, la sidra y por lo menos unas siete garrapiñadas el 24 de diciembre. Una vez más queda claro que las Fiestas sensibilizan a la sociedad. Y que esa denuncia quedó eclipsada por el final del Apertura, que favoreció al pobre Caruso.

