La grandeza no se declama
¿En qué basan sus aspiraciones de grandeza los equipos de Córdoba? Más allá de las convocatorias y la historia, hay que renovar pergaminos en cancha.
El protagonismo que la gente históricamente les reclamó a clubes como Belgrano e Instituto en la Primera B Nacional no es un antojo. Para una provincia como Córdoba, en la que se respira fútbol, nadie ni siquiera se pregunta por qué sus clubes están obligados a pelear el ascenso.
Pero, después de varias temporadas sin éxitos y de un comienzo sombrío de la que se inició hace cinco fechas, no está de más cuestionarnos de dónde viene la "grandeza" que declamamos.
Seguramente, la primera respuesta estará en la convocatoria. El concepto predominante es que la muchedumbre que movilizan nuestros clubes es la que les da la chapa de "grandes", al menos en la categoría. Que la pasión esté intacta, pese a todo, no es poca cosa, aunque el hincha cordobés viene dando señales de amoldarse con resignación al presente poco decoroso de sus equipos.
Después, muchos hurgarán en la historia, en la que Instituto se inscribe con dos títulos y Belgrano con tres ascensos. Muchas de esas postales ya están descoloridas por el paso del tiempo. Y, aunque seguirán siendo siempre objetos de culto, habría que recordar que el respeto no está "frizado" y la fecha de vencimiento no sería muy lejana.
Entonces, un sinceramiento no vendría nada mal: ni la gente ni la historia obrarán el milagro. La "B", tanto como la Gloria, necesitan revalidar pergaminos en el campo de juego, donde nadie te regala un metro. Si no, que le pregunten a Rosario Central lo que cuesta hacer pie en la divisional.
Y, en un fútbol signado por la paridad, el grupo humano es el que hace la diferencia. Ojo: no se trata de contar los asados que cada plantel compartió, ni los torneos internos en la Play.
El desafío de los técnicos, al margen de la táctica y la estrategia, es encolumnar a todos sus jugadores detrás del objetivo del ascenso y advertir sobre el esfuerzo extremo que supone. Siempre, el campeón es el que logró sumar más voluntades a la causa. En Instituto y Belgrano, ¿están todos comprometidos?

