Jugar bajo presión... y ganar
Jugar bajo una eterna presión parece ser el único antídoto para anular el veneno de las malas rachas. Así lo demostraron este fin de semana Belgrano e Instituto, los equipos cordobeses de la B Nacional que intentan acomodar sus pretensiones para subir los últimos 12 escalones que separan al segundo torneo del fútbol argentino de la Primera División.Pensar a esta altura del campeonato en un ascenso directo es poco menos que una utopía, un plan prácticamente irrealizable por las circunstancias del campeonato: la Gloria está a 11 puntos de Atlético de Rafaela y Unión de Santa Fe (los dos líderes, con 51 puntos) y el Pirata, a 17.
Con los números en mano, la empresa es prácticamente irrealizable para uno (Instituto) y definitivamente irrealizable para otro (Belgrano). Pero aun así, albirrojos y celestes siguen su plan de lucha para no llegar tarde al reparto de la promoción, lugar en el que hoy está Instituto.
La promoción en el fútbol es como las ofertas de los negocios comerciales: llegan a fin de temporada... pero siempre es bueno aprovecharlas. Es que siempre se consigue algo bueno que otro comprador no se llevó, aunque tengamos que adquirir una camisa mangas cortas cuando el frío nos pisa los talones o un buzo polar cuando el calendario marca el inicio del verano. Pero es lo que hay, por eso las victorias del fin de semana asoman como vitales para celestes y albirrojos.

