Temas del día:

Juan Sebastián Verón, una historia difícil de igualar

La trayectoria de "la Brujita" y su logros no han logrado que pierda su humildad. Su caso podría repetirse en Instituto.

19 de diciembre de 2010 a las 11:52 a. m.
Juan Sebastián Verón, una historia difícil de igualar

Juan Sebastián Verón no hace caridad en Estudiantes. "La Brujita" integra el podio de los jugadores mejor remunerados del país. A los 35 años, y con 16 temporadas jugando en plenitud, el volante se da el gusto de dar fútbol y recibir satisfacciones en el club de sus amores.

En agosto del año pasado aceptó una rebaja del 40 por ciento en su sueldo. "El amor se puede manifestar de muchas maneras. Es una manera de devolver lo que me dio el club", explicó.

Verón retornó en 2006 tras una carrera brillante: Estudiantes, Boca, Sampdoria, Parma, Lazio, Manchester United, Chelsea e Inter. Cuando regresó al Pincha, no "estaba de vuelta". Llegó para jugar el Apertura 2006 y fue campeón. Desde entonces, fueron casi todas buenas y se dio el gusto de ganar además la Copa Libertadores 2009 y, el domingo pasado, el Apertura 2010.

El lunes, tras un extenso festejo, se levantó a las 7.30 a cumplir con su rol de padre y atender a la prensa. Además de aclarar que aún siente fuerzas para jugar, resaltó conceptos como compromiso, humildad y sacrificio, parte del secreto del campeón.

Ese plus, de darse entero por la camiseta y transmitir valores esenciales, sólo lo puede dar alguien bien de la casa. Lo que él hizo no es fácil y no siempre rinde apostar a un proyecto con un referente como abanderado, como pasa en Estudiantes, donde el resultado es óptimo. Pero vale la pena intentarlo.

El problema es que no todos tienen esa chance.

Le fue bastante bien a River con el reciclaje de Almeyda y no tanto con Ortega. En su momento, Palermo y Riquelme le rindieron a Boca cuando retornaron y todavía pueden aportar cosas, pero los xeneizes mandaron al exilio a Abbondanzieri, que tuvo ayer un retiro agridulce en el Inter de Porto Alegre en el Mundial de Clubes. El fútbol de Córdoba no vislumbra en su horizonte este tipo de jugadores, que vuelvan y transmitan un aprendizaje en cada acción.

Quizá Instituto pueda intentarlo con Diego Klimowicz. Después, no mucho más. Es que es muy difícil emular la historia de Verón, que extiende un ciclo brillante.