Importa qué y también cómo
Entre las tantas actividades que se acumulan en los movidos fines de año, habría que tomarse un respiro para analizar y tomar noción por qué son distinguidos quienes acumulan méritos para recibir premios.
Sea en la actividad que sea, si una persona es galardonada es porque ha sumado determinadas características que le permitieron destacarse sobre el resto para así ganarse el reconocimiento de los especialistas o de sus pares.
En el deporte, las premiaciones se relacionan casi siempre con rendimiento y resultados. Por eso, en fútbol por ejemplo, no extraña ver en los equipos ideales a Lionel Messi, el mejor jugador del mundo, o a varios españoles, integrantes del plantel campeón mundial.
Quienes son distinguidos por lograr sus objetivos, merecen, al menos, que se analice no sólo qué hicieron sino también cómo lo hicieron. En ese lapso, fueron ellos quienes han marcado un rumbo y, en la mayoría de los casos, fueron dignos de ser imitados. Muchas veces por rebote, sus acciones destacadas generan efectos similares.
Algo de eso puede suceder con la movida concretada por Instituto cuando apostó al regreso a casa de un jugador del nivel de Diego Klimowicz, un delantero extraordinario, que se lució en Europa.
Es una decisión que no sólo puede tener repercusiones positivas para la Gloria sino también para el resto del fútbol de Córdoba, una plaza a la que le pueden venir muy bien estas jugadas pretenciosas para estimular la recuperación de su grandeza. Es otro camino a seguir.

