Gladiador de mil batallas
El delantero uruguayo Sebastián Abreu asegura que su seleccionado saldrá a atacar el miércoles cuando reciba al seleccionado de Maradona.
Nada de notas, aclara el encargado de prensa de la selección uruguaya. Hace frío en el complejo Uruguay Celeste, el hogar de la selección uruguaya. A más de 30 kilómetros de Montevideo, dejando atrás el aeropuerto de Carrasco, el equipo que podría dejar fuera del Mundial a la Argentina juega a la relajación. Y en eso, Sebastián Abreu es especialista.
"El Loco" se queda después de la práctica. Charla con un grandote de seguridad, que parece su guardaespaldas. Camina rumbo al vestuario. Está solo, todos los demás escaparon hacia las duchas. Da un paso y enseguida una nena le ruega por una foto y él se detiene y accede; y luego un adolescente, un autógrafo; y después Mundo D, que le pide unos minutos. Y también.
"El pueblo uruguayo tiene los pies sobre la tierra. No hay euforia desmedida. Sabe que es difícil pero que dejaremos todo el miércoles. Queremos darle una alegría y nos queremos dar una alegría", dice Abreu. Habla pausado y mira a los ojos. Sus respuestas son limpias, no parecen haberlo intoxicado las frases hechas a pesar de tantos años en el fútbol. "Es que en Uruguay no se vive como en Argentina. Somos diferentes, aunque nos costará manejar los nervios. Esperamos disfrutar una fiesta, que sea todo como imaginamos", explica.
Una de las dudas por estas horas es qué hará la selección uruguaya. ¿Esperará o saldrá a comerle el hígado a la Argentina? "Vamos a atacar, pero nos somos locos, ja. Pensamos que debemos ganar y no nos importa lo que pase en Chile-Ecuador", aclara.
–¿Vieron el partido de Argentina con Perú?
–No, todavía no, pero sabemos cómo juegan y sabemos lo que pasó. Lógicamente ellos harán algunos cambios, mínimos quizá, pero conocemos lo que nos esperará.
Abreu espera ganar para clasificar al Mundial de Sudáfrica, sobre todo porque quieren demostrar, él y sus compañeros, que sería el éxito del proceso. "Desde 1996, cuando llegué al equipo, nunca habíamos hecho un trabajo así. Clasificar demostraría que se puede planificar, trabajar con seriedad, sería el resultado de algo que llevó mucho sacrificio", cuenta.
Se compara con Martín Palermo, aunque sabe que el argentino ha ganado muchas más cosas a nivel internacional. "Somos parecidos, tanto físicamente como en el sacrificio que hemos hecho a lo largo de nuestra carrera. Por eso me alegré por lo que hizo el sábado. Lógicamente, yo soy alguien en Uruguay que no es lo mismo que serlo en Argentina", aclara.
El sol ya bajo y el frío subió. Pero “el Loco”, que no tiene medias, que tiene los botines desatados y una venda en la mano, sigue ahí, hablando de un partido trascendente. No sabe si “el Maestro” Tabárez lo pondrá mañana, pero él se toma el pelo: “Ojalá que no me ponga porque si no necesita meter delanteros, quiere decir que vamos ganando...”.

