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El juego, Diego, el juego

La polémica por su agresivo festejo sigue latente, pero Maradona tendrá que focalizarse en el plan para ir a Sudáfrica con pretensiones. Y la AFA deberá responderle.

19 de octubre de 2009 a las 11:06 a. m.
El juego, Diego, el juego
Maradona debería concentrarse ya en lo futbolístico y dejar de lado lo demás.

Las groserías de Diego Maradona después de la clasificación mundialista quedarán en la historia como otra de las tantas manchas de su mítica existencia. Tenía atragantada la bronca y si uno se detiene dos segundos a repasar su vida, estaba cantado que se venía una reacción especial como esa que empezó en el Centenario y terminó casi cuatro horas después en la llegada al predio de la AFA en Ezeiza.

Excedió por mucho el desahogo y la calentura del momento y tiñó el legítimo festejo en una dedicatoria a adversarios, en este caso vestidos de periodistas. Fue su elección, una nueva cuestionable por cierto, incompatible con el cargo que ocupa y vergonzosa por la trascendencia que tienen  sus actos. Aunque está claro que si hay algo que Diego jamás midió fue la consecuencia de sus acciones, de estas y de muchas otras. Ahí quedó la polémica, que dará que hablar por muchísimo tiempo.

Mientras tanto, Argentina ya está en el Mundial y es un logro que merece disfrutarse. Ahora, mientras se apaga el fuego de aquellas invitaciones y gestos, el foco comenzará a centrarse en el futuro de la selección y en el operativo mundial. Se vienen horas clave en cuanto a la conformación definitivo del cuerpo técnico y en esto, si la AFA (Julio Grondona, se entiende) elige que Maradona siga, tendrá que tomar también la decisión de darle al entrenador todo lo que él pida, para que ya no haya más excusas de nada y elementos conflictivos.

Ruggeri, Mohamed, Mancuso, Bilardo (sí o no), quien sea, cosa de que de una vez por todas el seleccionador se dedique a armar el mejor plantel que nos represente en Sudáfrica. Será la única manera de que Diego empiece a concentrarse sólo en lo futbolístico, en un patrón de juego definido y en quiénes serán sus ejecutores. Porque hasta el momento, le guste o no a él, la selección jugó muchas más veces bien que mal, pero de fútbol se habla poco, muy poco, casi nada.