El gran salto
El lunes se hará el anuncio oficial: "Pechito" es piloto de Fórmula Uno y correrá para el US F1. Conocé cómo nació una idea histórica.
El 20 de junio del año pasado, Víctor Rosso miraba por la tele la clasificación de la Top Race en el Cabalén. Como lo venía haciendo en el TC2000 y en el TC, ese día José María López también marcó la pole. A Rosso lo invadió una idea fulminante.
"Este chico no puede estar acá", pensó. Tomó el teléfono, llamó a Carlos Borrione, hombre clave en el automovilismo argentino, y se lo dijo. Dos días después, estaban en el Automóvil Club Argentino (ACA) comenzando a gestionar la llegada de "Pechito" a la Fórmula Uno.
Ayer, cuando terminó la reunión en la Casa Rosada, de la que participaron el ministro del Interior, Florencio Randazzo; Peter Windsor, director deportivo del equipo US F1; y "Pechito" López, aquella idea terminó de madurar y se convirtió en realidad. Fue el final de una historia que, mirada en perspectiva, parece una locura pero que, analizada hoy, abre una chance imperdible.
A los 26 años, López tiene todo listo para ser piloto de Fórmula Uno. Sólo falta el anuncio oficial, que se hará el lunes con la presencia de las más altas autoridades (encabezadas por la presidenta Cristina Fernández). El jefe del equipo US F1 vio cara a cara en Argentina a los inversores que pondrán los 8 millones de dólares que cuesta llevar a "Pechito" a la Máxima, tiene los avales y sabe de las cualidades del cordobés.
"Ya está, es un hecho", le dijo José López padre a Cadena 3 ayer. Dos fuentes cercanas al entorno del piloto le habían confirmado la noticia a Mundo D minutos antes. "Sólo falta el anuncio oficial", agregó.
Nada hace pensar que entre hoy y mañana la situación pueda cambiar. Sin embargo, todos son cautos y cuando se prende el micrófono repiten lo mismo. "Todavía falta, todavía falta", le dijo anoche "Pechito" López a Mundo D, apenas arribó a Córdoba pasadas las 21.30.
Sin embargo, el cordobés volverá a Buenos Aires el lunes para participar del acto del anuncio. Dicho y hecho. "Como decía Fangio, hasta que no te bajan la bandera, no termina la carrera", agregó López. La precaución es entendible debido a lo intrincado de las negociaciones para llegar a la F1.
Locuras que valen la pena
Rosso llevó su idea al ACA. Allí, el presidente de la entidad, Jorge Rosales, compartió el análisis: López no era para la Argentina. Decidieron llamar a Felipe Mc Gough, un empresario de amplia experiencia en la F1 y con aceitados contactos en el mundo del automovilismo.
Felipe se encargó de comenzar a buscar una butaca. Primero con el Campos Meta, y luego con Windsor. Cuando se contactó con el director del US F1 todavía no había certezas de que pudieran estar listos para la temporada 2010. Pero siguieron.
Una noche de octubre, en Londres, Carlos Reutemann invitó a Windsor a cenar. Lo hizo por su cuenta, sin que en el entorno de López supieran. Le habló maravillas de "Pechito".
Aquella comida le dio el impulso final a la idea. El US F1 confiaría en el argentino si conseguía el dinero que hacía falta. Y el cordobés y su equipo lo consiguieron. Y aquella idea de Rosso se transformó en realidad. Algunas locuras valen la pena.