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El gran partido continúa el jueves

El superclásico entre Boca y River que Héctor Baldassi suspendió por lluvia a los nueve minutos, se completará el 26 de marzo a las 17.

22 de marzo de 2010 a las 08:35 a. m.
Daniel Guiñazú, especial desde Buenos Aires
El gran partido continúa el jueves

El superclásico entre Boca y River seguirá el próximo jueves, en principio a las 17 (se confirma hoy). El partido que el árbitro cordobés Héctor Baldassi interrumpió ayer a los 9 minutos del primer tiempo por la lluvia torrencial y el mal estado del campo de juego de la Bombonera, completará ese día los 81 minutos pendientes, divididos en un tiempo de 41 minutos y otro de 40.Llegar a esa decisión insumió más de tres horas de consultas y negociaciones a partir del momento en que Baldassi decretó la suspensión. En principio, el presidente de Boca, Jorge Amor Ameal, el vicepresidente xeneize, Juan Carlos Crespi y el vicepresidente 1º de River, Diego Turnes, habían llegado a un rápido acuerdo en los vestuarios para continuar el miércoles desde las 17, el primer superclásico de la historia truncado por la lluvia. Pero como en esa jornada se rememora el 34º aniversario del golpe militar del 24 de marzo de 1976 y habrá marchas y actos recordatorios en toda la ciudad de Buenos Aires, por una sugerencia del ministro del Interior, Florencio Randazzo, se decidió adherir al recogimiento que impone la fecha y completar el partido el jueves 25 en un horario que se determinará hoy, tras una consulta a la Policía Federal respecto del operativo que puede ofrecer en un día hábil.El partido nunca debió comenzar. La lluvia maltrató la Bombonera desde el mediodía y aunque el piso no mostraba charcos, el paso de particulares y fotógrafos demostraba cuanta agua había acumulada. Poco antes de las 14.30, a pedido de Baldassi, Gabriel Favale, el cuarto árbitro, salió a recorrer el campo. Y constató su estado complicado. Baldassi, igualmente dispuso iniciarlo. Los hechos le demostraron que estaba equivocado.Salvo en la franja más cercana a la platea, donde la pelota corría con bastante normalidad, el terreno estaba intransitable. El balón no rodaba ni picaba. Juan Román Riquelme quiso arrancar una vez desde el medio y el esférico se le quedó clavado sobre un charco. Y varias veces los jugadores quedaron dibujando extraños pasos de ballet acuático cuando era fútbol lo que la multitud había ido a ver.A los cinco minutos, Baldassi interrumpió el partido porque caían serpentinas sobre el arco de Daniel Vega, que daba a la hinchada local. Tres minutos estuvieron detenidas las acciones. Y ahí terminó de definirse la suspensión. En medio del diluvio y del griterío de la gente que el chaparrón impiadoso jamás pudo apagar, Baldassi convocó a los capitanes, Martín Palermo y Marcelo Gallardo, les comunicó que no se veían las líneas y mandó a todos a los vestuarios."Consideré en principio que estaba para jugar pero después me di cuenta de que no se podía" declaró el árbitro. "Vi que había sectores con agua y pensé que iba a drenar –continuó– pero después en el campo noté que no se podía jugar así. Por respeto al público, fue lo mejor parar", dijo Baldassi quien se fue de la Bombonera sin saber que deberá volver el jueves para dirigir los 81 minutos que quedan de un partido que ya está en la historia.