"Dios la puso ahí"
Daniel Willigton recuerda aquel gol a Belgrano, que definició el Oficial 1974, de una manera especial. "La quise mandar a la mierda", cuenta. "Pero se metió en el arco".
"Es un gol que todos recuerdan. Entré faltando 15 minutos y se dio un tiro libre lejísimos del arco. Estaba a 10 o 12 metros del centro de la cancha, del lado de Santa Rosa. Entonces Cacho (Taborda) me dijo: \'Loco, está muy lejos\'. Le respondí que no importaba, que la iba a tirar al carajo, porque yo no soy Dios y que se yo. Estaba enojado porque en casi todos los partidos me ponían en los minutos finales como el salvador. Le pegué y vi una cosa blanca que se metió en el arco. Me di vuelta y grité el gol. Yo digo que a esa pelota Dios la mandó ahí, porque yo la tiré a la mierda".
Para "el Loco", fue una de las alegrías más grandes que vivió en Talleres. "Yo había llegado al club después de haber jugado en Avellaneda y para firmar, mi viejo había pedido 10 mil pesos, un traje y trabajo. Yo quería la plata y el empleo, el trabajo no".
Segun recuerda Willington, eran tiempos del "Lalo" Vargas, "la Wanora" Romero, "el Negro" Rogelio Cuello, Miguel Ponce, Joaquín, Serra, Kasparian, Campos, "Cacho" Taborda, Salas... "Eran monstruos que yo iba a ver todos los partidos y cuando me preguntaron si quería jugar en Talleres, era lo mismo que ahora me pregunten si quiero que me regalen una Ferrari. Después surgió lo del \'borracho\', que me lo dice la gente que no me conoce. Son muy pocas las personas que me han visto chupado. Y jamás molesté a nadie. Que \'haiga\' (sic) tomado una copa es otra cosa, yo creo que el que toma una copa no es borracho".
Por último, recuerda: "Siempre me pusieron algún apodo. Cuando me fui a Vélez, los de Talleres me llamaban \'choro de gallinas\', porque eran travesuras que hacía cuando era chico. Y después vino el de borracho, porque sabían que andaba por todas partes y con eso quisieron hacerme enojar".

