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De taquito

Dos cordobeses jugarán el Mundial de Billar en Villa María. Se jugará desde el 12 de octubre y participarán nueve argentinos.

06 de octubre de 2009 a las 10:08 a. m.
Marcos Russo
De taquito
El cordobés José Oliva practica por la mañana para aprovechar el silencio del Tango Bar (Foto: Martín Báez / La Voz).

"Ir a jugar al billar" suena a juntarse con amigos, tomar algo y pasar el rato de manera entretenida. Aunque menos desarrollada que en una potencia como Italia, la alta competencia en la Argentina tiene un importante nivel y se la asume con seriedad. Por eso, entre el 12 y el 18 de octubre próximos, Villa María será sede del 21º Mundial de Billar, en la especialidad 5 quillas.

Entre los nueve argentinos que tomarán parte de la competencia a realizarse en el club Sarmiento están los cordobeses José Oliva, número dos del ranking argentino, y el local Carlos Coria.

Oliva fue sexto en el Mundial de 2006, en España, cuando perdió en cuartos de final frente al actual campeón del mundo el italiano Andrea Quarta. El taco cordobés, que representa a la ACV, se entrena unas tres horas diarias en las instalaciones del Tango Bar, que le propició las condiciones ideales para llegar de la mejor manera a la cita mundialista.

“Por suerte este año tuve la posibilidad de estar en competencia desde hace tres meses, cuando jugamos campeonatos clasificatorios”, cuenta Oliva.

"La clasificación fue muy dura porque compitieron 32 jugadores en tres circuitos, de los cuales se clasificaban siete y entre los competidores había cuatro argentinos que residen en Italia, que ocuparon cuatro cupos", dijo Oliva en un alto de su entrenamiento. En Italia, el billar es algo así como la NBA, ya que es profesional.

–¿Cómo es un día tuyo?

–No vivo de esto. Trabajo, tengo un salón de eventos. Practico por la mañana porque hay silencio, por la tarde me voy a trabajar y a la noche regreso a mi casa.

–¿Como jugador, lo considerás un deporte?

-Sí, totalmente. Está calificado como deporte porque los que conocemos de esto y los que comienzan a jugar se dan cuenta de que, aunque no parezca, necesitás un buen estado físico y psíquico para poder jugar. La concentración para un torneo de fin de semana es tanta que, por ejemplo, comienza al mediodía y termina pasada la medianoche. Al estar tantas horas parado y concentrado llega un momento en que las piernas se cansan.

“El clásico aficionado sí puede venir a jugar y pasar el rato, pero uno que lo practica como deportista, que lo hace de chico y que es un apasionado, lo que intenta es no hacer eso y practicar para competir y ser el mejor”, agrega Oliva.

–¿Qué significa jugar en Villa María?

–Estoy muy orgulloso. Cuando me clasifiqué en el último circuito, que fue muy duro, me emocioné porque voy a jugar de local. Espero que este año haya sorpresas porque en los últimos años han ganado los italianos. Estoy muy contento de representar a Córdoba y en Villa María nos va a apoyar la gente. La presión se siente.

9 argentinos

Marcelo Della Gáspera, campeón argentino;  Carlos Coria, por ser local; Walter Ingenieri, Gustavo Torregiani, Gustavo Longo, José Oliva, Guillermo Canavesio, Nicolás Fillia y Juan Fillia.

48 jugadores

Francia (3), Alemania (3), Dinamarca (2), Brasil (2), Hungría (1), San Marino (1), Luxemburgo (1)  y España (1).

5 quillas

Es como el casín, pero con bolas más chicas y en mesa sin troneras. Se juega con tres bolas (amarilla y blanca, una para cada jugador, y una roja, para carambolas) y cinco quillas (cuatro blancas y una roja). El objetivo es golpear la bola del rival y hacer puntos.