La claridad de los mensajes
Todos coinciden en que Argentina no jugó bien y tienen toda la razón. Lejos estuvo la selección con el rendimiento que se puede esperar del equipo que dirige Sergio Batista. Los laterales no tuvieron proyección. Banega no generó juego. Messi se tuvo que retrasar demasiado para hacerse de la pelota. Lavezzi y Tevez no fueron los socios ideales de “Lío”. El equilibrio defensivo también faltó. De casualidad Bolivia no se puso 2-0 antes del 1-1 de Agüero. Fue el primer paso, y fue en falso. A estos jugadores se le puede exigir más porque en sus clubes demuestran un mejor nivel.
¿El tema puede pasar por el entrenador? Quizá. Los mensajes de Sergio Batista no fueron claros. Por lo menos cuando intenta explicar sus decisiones con la prensa. Ojalá que puertas adentro del vestuario sea más preciso. Por ejemplo todavía no se entiende la situación de Tevez. De estar casi afuera de la lista de 23 futbolistas para la Copa América, contra Bolivia fue titular y jugó todo el partido. Siempre dijo “el Checho” que era por una cuestión futbolística la que no convocaba al “Apache”, pero quedó en claro que era por otro tema (por aquel partido contra Brasil en Qatar, cuando Carlitos fue convocado, el jugador se bajó por lesión y a los pocos días jugó con el City).
Más allá de todo eso, hay que estar tranquilos. Apenas fue un partido. Argentina deberá mejorar, y mucho, para aspirar a levantar la Copa América.

