Carnero, un goleador de raza
El delantero de Juniors no pierde la costumbre de convertir. Con 36 años, el domingo hizo dos goles en la victoria ante Luján de Cuyo.
No hay con qué darle a Cristian Gabriel Carnero. A los 36 años, "el Chueco" mantiene intacta la virtud más importante del fútbol: no fallar ante el arquero rival. El domingo fue vital en la victoria de Juniors por 3-0 ante Luján de Cuyo, con dos goles decisivos para la primera victoria del Poeta en el campeonato. En su carrera, ya pasó los 130.
¿Cuánto valen los tres puntos? Carnero lo sintetizó ayer en diálogo con La Voz del Interior."Desde lo anímico fue fundamental. Tres derrotas seguidas hubieran sido para preocuparse, pero tenemos un técnico motivador y en la cancha se nos dieron las cosas. Ahora, la confianza del grupo es otra, aunque siempre creímos en nosotros", aseguró el delantero.
–¿Cuál es el secreto para no perder el hábito del gol?
–Es que el equipo se sacrifica por mí. Yo sólo tengo que estar ahí, para llegar al gol. Eso es algo que le agradezco al grupo. Me encuentro rodeado de gente joven, con muchas ganas de ganar cosas. Y eso hace que uno piense en meterle para adelante.
–Antes de tener esta chance en Juniors, ¿pensaste en colgar los botines?
–Siempre tuve en mente seguir, porque me siento entero físicamente y le fui sumando a mi juego todo lo que fui aprendiendo con el paso de los años. La experiencia pesa mucho. Seguramente el pico del rendimiento físico del futbolista está mucho antes de los 30, pero la experiencia es fundamental. No lo comparo con otros momentos, pero estoy en uno muy bueno.
–¿Hay Carnero para rato?
–Ojalá que sí. Ojalá que me quieran y que yo pueda seguir rindiendo, porque en el fútbol se rinde examen todas las semanas, pero la verdad es que me siento muy cómodo en Juniors.
–¿Te quedás en Córdoba?
–Tengo una hija cordobesa y ya decidí que esta es la ciudad en la que quiero vivir.