Caminos en la nieve
Juan Maggi será el primer argentino en los Juegos Paralímpicos de Invierno en Vancouver. Participarán 650 atletas en cuatro deportes.
Se acerca la fecha y el cordobés Juan Ignacio Maggi comienza a sentir la ansiedad. El próximo 12 de marzo le tocará vivir desde adentro, como deportista, la ceremonia inaugural de los Juegos Paralímpicos de Invierno, Vancouver 2010, en el impresionante BC Place Stadium. Será uno de los dos argentinos que participarán por primera vez en este tipo de citas olímpicas. Su compañero será el mendocino Leonardo Martínez."A medida que nos vamos acercando a la fecha voy tomando conciencia del valor que tiene estar en Vancouver. Más ahora que los Juegos se ven por televisión y uno ve la repercusión que tiene. Lo que viene son los Juegos Paralímpicos, que para todos es parte del mismo evento. Es algo muy grande. Dicen que los Juegos Olímpicos es la mayor aspiración de un deportista, y pensar que estaré ahí me llena de orgullo", adelanta.Maggi competirá en esquí alpino, en la modalidad eslalom gigante, que exige giros más cerrados que el eslalom.Para sacar pasaje a Vancouver, Maggi debió clasificar en la Copa de Europa, disputada en Piztal (Austria), donde compitieron cerca de 200 esquiadores más."Clasificamos en una competencia en Austria, que era necesario para encuadrarnos dentro de nuestra discapacidad. Antes de competir tuvimos la revisación médica donde se determina en qué categorías participamos. Largamos todos juntos, se computan todos los rivales y todos los tiempos, y te dan un hándicap. Por ejemplo mi categoría, la B11, tiene sobre B10 determinados segundos adicionales", señala.
Expectativas
Por ser su primera competencia importante, para Maggi es difícil medir las expectativas. “Voy a vivir este momento. Nadie en Argentina fue antes a estos Juegos. Por eso intentaré ver de qué se trata para que, ojalá, vengan atrás nuestro deportistas con más preparación que aspirar a algo. Es muy difícil tener logros desde un país como Argentina porque no hay apoyo económico y no están las estructuras para entrenar”.
–Entonces se trata de abrir el camino.
–Exacto. Es como abrir un camino, no sólo en esquí sino para la familia de discapacitados del país, para que el deporte adaptado tenga una explosión. Para ellos es muy importante incorporar el deporte.
–Más allá del momento, está la oportunidad de lograr una buena marca y superar tus registros.
–Después de cada obstáculo que sorteamos, le planteo a mi entrenador otro nuevo. Siempre fue el objetivo ir a los Juegos de Vancouver, y cuando llego la invitación había que clasificar. Nos fuimos a Austria, clasificamos y ahora quiero más. Obviamente que voy a ganarme a mí mismo, no es que ya estoy hecho, largo y nada más; quiero sacar deportivamente lo mejor que tengo de mí.
–¿Cómo te preparás para la prueba?
–Estoy entrenando desde que terminó la temporada en la parte física con bicicleta de mano y mucho gimnasio. Cuando lleguemos allá empezamos el entrenamiento técnico en nieve. Calculo que vamos a entrenar entre seis y ocho horas por día, para eso hicimos tanto trabajo físico. Entrenamos hasta el día 12 que tenemos la ceremonia inaugural, y desde el 13 entrenamos de nuevo hasta el 18. El 19 empezamos a competir en Whistler, sede del esquí alpino. Estoy esperando ese momento.

