Cabañas en su primer plazo de tiempo
Salvador tenía 72 horas, desde la operación, para esperar el punto máximo de su edema cerebral.
El primer plazo establecido por los médicos que atienden a Salvador Cabañas se cumple hoy. Las 72 horas posteriores a la intervención quirúrgica del lunes pasado se completan. Es momento de realidades, de conocer qué tan bien va en el partido de su vida.La víspera fue claroscura, sin dejar a un lado que la gravedad se mantiene. El reporte matutino fue poco alentador, pero el nocturno estuvo salpicado de un mesurado optimismo."La situación de Salvador se ha mantenido estable, su presión intracraneal se ha controlado", explicó Ernesto Martínez Duhart, el neurocirujano que operó al paraguayo. "En parámetros normales, no hemos tenido ningún cambio desfavorable; al contrario, la estabilización nos da tranquilidad y el mantener su presión intracraneal dentro de los rangos normales nos asegura una buena circulación para su cerebro".La mayor modificación en su estado de salud es el "progreso" del edema cerebral, algo que estaba "presupuestado"."No tenemos ninguna complicación. La situación es la misma: sigue estando grave y hay que seguirlo manejando igual", recomendó el doctor. "No está más mal que antes, definitivamente no, pero el riesgo sigue, la gravedad sigue."Apenas estamos entrando a las 72 horas, y entonces hay que esperar. No sabemos cuánto tiempo más va a permanecer el edema y cuándo va a empezar bajar... Seguiremos controlándolo".Lo que está claro es que Cabañas no saldrá del hospital Ángeles para ser tratado en otro lugar, incluso en Paraguay: "Nunca se ha pensado en eso. Aquí tiene todo lo que necesite, sería un riesgo tratar de trasladarlo".Ningún cuidado está de más en estas horas críticas. La primera medida es que sólo su madre (Basilia Ortega) y su esposa (María Alonso) pueden entrar a la habitación donde se encuentra. Las visitas se restringieron a una por día y no se le puede hablar."En esas 72 horas, el edema alcanza su pico máximo", detalló Martínez Duhart. "Eso es promedio, pero no quiere decir que pasado mañana ya no lo tenga".El objetivo es no desgastarlo, por lo que la sedación intensa volvió, tal como sucedió el lunes y buena parte del martes. La medida de disminuirla no se repetirá durante las próximas horas."Lo intentamos [despertar] el otro día y ya no lo queremos hacer, porque no le conviene", consideró el neurocirujano. "La alimentación se le está dando regularmente a través de una sonda para que tenga los nutrientes suficientes y no desgastar su organismo... Tenemos que dejarlo reaccionar".