Blatter habló sobre el fútbol en el Pachuca
Joseph Blatter fue le figura central en las instalaciones del Pachuca, donde inauguraron un complejo con el nombre del suizo.
La fría tarde no empañó al día histórico que vivió ayer el club Pachuca. La Voz del Interior fue invitada para presenciar el avance de ese club mejicano y esta vez contó con destacadas personalidades como Joseph Blatter, presidente de la Fifa, Julio Grondona, vice de la Fifa y presidente de la AFA, y Felipe Calderón, presidente de México, entre otras autoridades del fútbol y la política del país azteca.
El evento fue la inauguración del pabellón Joseph Blatter, una impresionante obra dedicada al deportista de alto rendimiento. En una superficie de 6.500 metros cuadrados se levanta una mole de cemento y vidrio donde los futbolistas cuentan con un gimnasio donde cada uno tiene una tarjeta personal con su rutina de trabajo, vestuarios con gigantografías de cada jugador del plantel profesional, hidromasajes, piscina, comedor, sala de cine, de entretenimiento y hasta una capilla para rezar. No le falta nada a esta construcción ideada para que el futbolista sólo piense en mejorar su forma de jugar.
Además de Blatter, Grondona y Calderón, estuvieron presentes Jesús Martínez, presidente de Pachuca, el cordobés Andrés Fassi, vicepresidente del grupo, Alejandro Marón, titular del club Lanús, Jack Waner, presidente de la Concacaf, Javier Aguirre, DT de la selección mejicana, y el gobernador de Hidalgo, Miguel Osorio.
Luego de recorrer las instalaciones del nuevo pabellón y cortar la cinta simbólica para inaugurar el nuevo establecimiento, las autoridades se dirigieron al público presente, entre ellos el plantel completo de Pachuca, y alrededor de 120 periodistas que asistieron al evento que finalizó con un gran almuerzo para 1.200 personas.
Martínez comenzó con los discursos y con una emoción hasta las lágrimas explicó la finalidad del nuevo pabellón. Luego le tocó a Blatter. Con un español medio atravesado, se hizo entender y hasta se hizo el pícaro con las mujeres mejicanas, a quienes les envió un beso, saliendo de los saludos protocolares con los cuales se dirigieron los otros disertantes. Para luego decir: “Estoy feliz y orgulloso de estar acá, y acepto con mucha humildad que nombren al nuevo pabellón Joseph Blatter”.
Mucho más que fútbol
"El fútbol tiene un aspecto social y cultural inmenso. De integración de la población. Es como una escuela de la vida. No sólo hay que producir grandes futbolistas, si no que mejores seres humanos. Hay que atravesar la escuela del fútbol, que es infinita. Ese paralelismo lo encontré en Pachuca. Es la misma filosofía que tiene la Fifa. Eso nos demuestra que el fútbol y la educación pueden ir juntas", valoró el suizo.
El club Pachuca preparó un video de la historia de Blatter y lo pasó. Se veía a un joven Joseph, con muchas ideas más allá de que si la pelota entra o no en un arco. "En 1976, cuando realicé mi primer curso como técnico en la Fifa para los africanos, en ese momento me di cuenta que el fútbol es mucho más que tocar un balón. Hay un mensaje más que jugar o que organizar partidos. La base del fútbol es la disciplina personal, el respeto hacia los otros jugadores, hacia los técnicos, el árbitro y los espectadores. Es un juego combativo, pero no la guerra. Aprender a ganar, eso es fácil. Aprender a perder, eso no es tan fácil", reflexionó el presidente de la Fifa.
También habló el gobernador de Hidalgo, Osorio, y dijo que 15 años atrás, cuando surgió la idea del Modelo Pachuca, las tierras donde hoy se desarrolla el proyecto eran áridas y descampadas. Hoy muestran otro paisaje, lo que enorgullece a los pachuqueños.
Por último, el presidente de México cerró los discursos con una frase de Eliot: "En una ronda de fugitivos, el que toma la dirección contraria parece ser el que huye. En un mundo que necesita romper una serie de inercias, el ver más allá es un gran mérito. Y esto ha producido una organización como Pachuca".
El evento finalizó con el mismo clima frío con el que empezó. Pero con el pecho inflado de los mejicanos por contar con un club modelo. Mientras tanto, decenas de custodios rodeaban a Calderón, que llegó y se fue en helicóptero, y a Blatter, que siempre se mostró sonriente y saludando a todos, pero muy pocos se pudieron acercar al mandamás del fútbol mundial.
