Bichos furiosos
La combativa reacción de los jugadores de Argentinos Juniors contra sus pares de Fluminense, que se burlaron de ellos tras eliminarlos de la Copa Libertadores la semana pasada, sorprendió tanto por su ferocidad como por la variedad de golpes que desplegaron sobre los brasileños, y todavía genera repercusiones en todo el Mercosur.En principio, y debido a las características del incidente, en medios futbolísticos locales ya se evalúa cambiar el apodo histórico de Argentinos Juniors, conocido popularmente como "el Bicho Colorado de la Paternal" (neotrombicula autumnalis paternalensis), por otro que remita a insectos decididamente más agresivos y peligrosos.
"No es que el Bicho Colorado no tenga lo suyo, ya que si bien es un ácaro bastante pequeño, al introducirse en la piel produce alergias e infecciones. Pero a la luz de los acontecimientos hay que pensar en un nuevo mote que involucre el color rojo y sea más acorde con la belicosidad de los jugadores de Argentinos", aseguran desde la Subsecretaría de Apodos, Sobrenombres y Apelativos de la AFA.
"El apodo de 'Hormigas Coloradas' (solenopsis invicta) es uno de los propuestos y está basado en la reconocida combatividad y en el dolor de las picaduras de la especie, pero también está bien posicionado el de 'Avispas Coloradas' (polistes spp.)", agregan desde la dependencia afista encargada de velar por las denominaciones ancestrales de los equipos del fútbol argentino.
El de "Avispas Coloradas" tiene muchos adeptos ya que, además de ser insectos muy agresivos, tienen una personalidad que se parece en mucho a las de los jugadores del club: son muy impulsivos, exhiben un pésimo carácter, no les gusta perder y tiene un bajo nivel de tolerancia a la frustración.
"Es sabido que si una avispa colorada sobrevuela un picnic no hay que realizar ningún comentario irónico o en tono de broma sobre su presencia, porque si llega a escuchar lo más probable es que lo tome a mal y llame a otras dos mil, convirtiendo una tranquila salida al campo en una excursión al infierno", aseguran los expertos en el comportamiento de los himenópteros.
Pero mientras en Argentina se debate sobre qué clase de bicho es Argentinos Juniors, en Río de Janeiro las autoridades de Fluminense evalúan si conviene que sus jugadores sigan cargando a los rivales que derrotan o si deben asumir otra actitud, dado el alto grado de contusiones que reciben por su persistente costumbre.
"A fines de 2009 los paraguayos de Cerro Porteño magullaron a medio equipo durante la Sudamericana, y ahora fueron los argentinos. Les decimos a los jugadores que eviten las bromas sobre los derrotados, pero no pueden contenerse, es superior a ellos", aseguraron fuentes del "Flu".
El interés de los dirigentes brasileños por frenar este peligroso impulso tenía razones económicas ya que finalmente el club se vio obligado a comprar un hospital de campaña para que acompañe a la delegación durante sus incursiones como visitante.
Este sanatorio ambulante se instalará en inmediaciones de cada estadio donde Fluminense vaya a presentarse y su función sera la de brindar atención inmediata a los jugadores que resulten politraumatizados por burlarse de los rivales. La decisión fue tomada luego de advertir que varios de ellos estuvieron cerca de sufrir lesiones de consideración a manos de sus pares de Argentinos Juniors, dada la variedad y contundencia de golpes (ortodoxos y no tanto) lanzada por los de La Paternal.
Al analizar los videos del escándalo los especialistas aseguran que en la refriega se vieron ganchos, voleas, 26 variedades de patadas, tincazos, piquetes de ojo, y al menos un "golpe de la muerte ninja" (versión japonesa del cabezazo tucumano), que por suerte no llegó a destino.
Los dirigentes brasileños sospechan que como los rivales saben que pueden recibir burlas de los jugadores del Fluminense, durante la semana se preparan para el partido, pero sobre todo para la pelea final. El hombre es un animal de costumbre, el jugador del Fluminense también.
"Teo" no te amaTeófilo Gutiérrez, el jugador colombiano en actividad en Racing de Avellaneda, se convirtió en el eje de la polémica futbolística de la semana a partir de la quita de la tarjeta amarilla que le había mostrado el árbitro Juan Pablo Pompei, por supuesta simulación de un penal contra Argentinos Juniors.
Pero Argentinos también hizo un pedido para que el jugador fuera sancionado por el brutal y malintencionado planchazo que le aplicó a Mauro Bogado, con el agravante de haber pegado a pesar de exhibir una remera con la leyenda "Jesús te ama". Para los de La Paternal, lucir un eslogan cristiano y pegar patadas sin misericordia no sólo es una contradicción teológico-futbolística, sino una trampa que debe ser penalizada.
Concretamente consideran que Bogado jamás imaginó que un rival que se publicita abiertamente como seguidor de Jesús les iba a clavar los tapones en la forma en que lo hizo. Por lo tanto piden que el Tribunal de Disciplina investigue si el colombiano es efectivamente cristiano o un si se trata de un falso profeta cuya peligrosidad ya fue advertida oportunamente en los Evangelios (Mateo 7:15). Si bien la AFA no atendió el pedido de Argentinos, la leyenda en su remera sería modificada y pasaría a decir "Jesús te ama, pero Teófilo te sacude".

