Bardach regresó de Durban y dice que volvió a ser feliz
Georgina, nadadora de Instituto, dice que lo mejor de la Copa del Mundo es que volvió a sentir "ganas de competir".
"Lo positivo de todo esto fue que me volví a sentir bien, volví a tener ganas de competir", le dijo Georgina Bardach a Mundo D, recién llegada de Durban, Sudáfrica, adonde participó de una fecha de la Copa del Mundo en pileta corta. La nadadora cordobesa regresó con dos récords sudamericanos (200 combinados y 200 mariposa), pero sobre todo, con el fuego interior que sentía apagado.
Volvió la "actitud desafiante" asegura Bardach, más suelta, más divertida que en los últimos años, como si se hubiera sacado un peso de encima. "Ya antes de los Juegos Panamericanos de Río, en el Mundial de 2007, me preguntaba 'qué hago acá'", reconoce sobre sus mambos con el deporte. Aquello parece haber pasado. "Fue un trabajo de la puta madre. Con psicólogo, entrenador... Fue volver a elegir la natación", contó Georgina. "Necesitaba tocar fondo para salir".
Si bien batió el récord sudamericano de los 200 combinados, confirmó que seguirá corriendo los 400 combinados, prueba en la que logró la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. "Pero todavía no, en un tiempito", advierte. Y que su objetivo sigue siendo competir en los Juegos Olímpicos de Londres junto a su hermana Virginia. "Yo sí voy a ir, no sé si ella llega, jajaja", bromea Georgina.
Su próximo torneo será el Campeonato Argentino, en diciembre, que será clasificatorio para el sudamericano. Allí representará a su nuevo club, el Instituto Atlético Central Córdoba. "Estoy entrenándome una vez por semana en el club, hasta que llegue el verano para poder correr en la pileta de 50 metros", dijo. "Los hinchas de la Gloria me paran en la calle y me felicitan por haber elegido nadar acá", asegura.

