Atmósfera pesada en River
Habrá quienes, sin miramientos, buscarán en la confabulación de los astros la explicación para la atmósfera negativa que, por estas horas, envuelve al Planeta River.
Lo cierto es que esta sucesión de hechos que el hincha no termina de digerir –despedida del ídolo, derrota en el primer superclásico del año y lesión del arquero titular y figura– cobra una dimensión distinta ante las circunstancias: un equipo que deberá sumar mucho para, definitivamente, escapar de los puestos que lo comprometen en la lucha por evitar el descenso y la reválida.
Está claro que a River le urge generar buenas noticias, capaces de romper el ciclo de pálidas en el que está inmerso. Esos períodos suelen crecer como una bola de nieve que, en su caída cuesta abajo, arrasa con todo. Sin embargo, no está de más recordar que a la suerte hay que ayudarla.
¿Se entrenaba sin vendaje Juan Pablo Carrizo? A simple vista, parece que sí. En un fútbol superprofesional, la venda debería ser más importante que la camiseta, pero algunos la ignoran y se arriesgan a sufrir una lesión que se podría evitar o al menos ser menos grave. Eso invita a pensar que River no hace todo lo que debería para romper el maleficio.

