Atenas y el peso de los cambios
Atenas afrontará los playoffs con sus bases lesionados. Pero no sólo eso preocupa. Lo importante es ver cómo se adapta a esta nueva situación.
Por regla general, y esto es válido para cualquier deporte, los equipos campeones suelen armarse en base a un par de requisitos casi ineludibles: tener los nombres y los roles de sus jugadores definidos desde el inicio de la competencia y realizar la menor cantidad de variantes posibles. Las modificaciones, voluntarias o por fuerza mayor, no son un buen indicio.
Después de ganar la temporada pasada cumpliendo rigurosamente con estas reglas no escritas para los campeones –mantuvo inalterable su plantilla y cuerpo técnico durante toda la Liga–, Atenas encarará los playoffs sin siquiera saber quién conducirá el equipo desde la base. El panorama, a esta altura, es bastante diferente al que ofreció el equipo de Rubén Magnano que finalizó con su novena corona.
Las inesperadas lesiones de los Juan Pablos (Figueroa y Canteros), imprevisibles por cierto, dejaron más expuesto que nunca que el equipo ya resultaba corto en la media cancha. Aun antes de la fascitis de "Juampi", en los dos últimos juegos "el Huevo" había tenido que confiarle la titularidad al juvenil Felipe Pais, que salió en el quinteto inicial ante Quimsa y Libertad.
Ahora, "con el diario del lunes bajo el brazo", como le gusta decir a Magnano, se adivina más claramente que el cambio de Andre Laws por Albert White no fue la mejor jugada. Y no porque el ex Quimsa no tenga condiciones, sino porque la partida del MVP de las finales de la Liga pasada dejó sin recambio de peso a la dupla Cantero-Figueroa. Y en un equipo que recurrió hasta a los servicios de un cura párroco para alejar la "mufa" de las lesiones, jugar sin "red salvavidas" constituye un claro desacierto.
Si los matices no existieran y haciendo un análisis simplista, podría decirse que Atenas llega con casi los mismos nombres que ganaron la Liga pasada, con Lo Grippo en lugar de Gutiérrez y White por Laws. No suena mal, pero los matices existen.
En esta Liga, Atenas estuvo lejos de ser un equipo lineal, sin modificaciones. Cambió hasta de DT. Por decisiones propias o forzadas, algo está claro: no llegará con la máquina "aceitada" como en la 2008-'09, por más que los nombres sean casi idénticos. ¿Le alcanzará para repetir?

