Atenas: necesidad y felicidad
La identidad de este Atenas está dada por una doble necesidad: por un lado, la que obligó a moverse con cautela por un mercado voraz, para armar un plantel joven y equilibrado, sin tantos nombres propios; por el otro, la que forzó a saltar un obstáculo tras otros por las lesiones y contratiempos.
Lejos de socavar sus cimientos, todo eso no hizo más que potenciar y unir a un equipo que cierra 2010 en la punta de la Liga Nacional y con la Copa del Súper 8 camino a las vitrinas de barrio General Bustos.
El sábado, “Oveja” Hernández y “Leo” Gutiérrez, el DT y la figura de Peñarol, habían dicho que el Griego era el equipo del momento.
En la definición sufrieron en carne propia a un Atenas capaz de jugar lindo y, al mismo tiempo, morder en defensa con una intensidad asombrosa.
Que Miguel Gerlero sea el Jugador Más Valioso (MVP) de la final es otro dato. El pibe, un perro de presa para marcar, también tiene cuerda para clavar 31 puntos con una puntería admirable. Y no es casualidad. Es un equipo que no depende de un solo hombre. Ni siquiera de dos o tres.
En 18 fechas de Liga Nacional, nueve jugadores distintos terminaron al menos una vez como goleadores de un juego. En el Súper 8 se sucedieron Lescano, Lábaque y Gerlero. Ganarle con autoridad a Obras y Peñarol, dos clubes con mejor rendimiento que los verdes en la primera fase, y pegarle otra paliza a Libertad, para volver con una Copa que nunca había alzado, fueron el combustible que faltaba para llenar el tanque de felicidad.

