Armando Pérez apuesta a poner la cabeza en el freezer
Pérez busca tener la mente fría. Fue crítico, no confirmó a Primo y hablará con los jugadores. Mientras, espera definiciones del juez.
En uno de los peores momentos deportivos del equipo, desde que se hizo cargo de la gerenciadora de Belgrano, en 2005, Armando Pérez dejó su mirada sobre la situación. Anunció que hoy tiene pensado estar en Córdoba, para hablar con los jugadores, y dejó en claro que evalúa la entereza anímica de Daniel Primo para decidir si el entrenador está en condiciones de seguir en el cargo.
"Creo que hay que ver cuál es el estado anímico de Primo, que desde ya no es el mejor. Estoy hablando permanentemente con él. Pero no se trata solamente del técnico. Mañana (por hoy) trataré de estar por allá para hablar con los jugadores. Hay que poner la cabeza en el freezer, ser razonables", dijo Pérez en diálogo con Mundo D, desde Buenos Aires.
–¿Por qué cree que cuesta tanto salir del pozo?
–Hay cosas que no podemos mejorar. No podemos remontar un resultado, tenemos déficit en las pelotas paradas y, a medida que se producen los resultados negativos, tenemos todavía menos confianza. Desde que erramos el penal con Instituto, entramos en un bajó anímico, como si saliéramos a jugar creyendo que los demás son más que nosotros.
–Después de la promoción, ¿se creó una expectativa desmesurada sobre el plantel?
–Tuvimos las expectativas normales, las que teníamos que tener después de haber visto los partidos de la promoción. Toda la gente que me llamó antes y los que me llaman ahora coinciden en que tenemos uno de los mejores planteles. Hasta “Pancho” Ferraro me dijo que no estábamos ligando nada.
–Pero se fueron Novaretti y Berza y no llegaron defensores para compensar, por ejemplo...
–Son decisiones que tomó un técnico que ya no está (Labruna). De las incorporaciones que hicimos, en algunas no estuvimos acertados. Sobre todo en la defensa. (Diego) Novaretti nos hizo un mal muy grande. Más allá de su deseo de irse, yo no lo hubiera vendido. Después está la decisión del técnico de prescindir de un jugador como (Leandro) Becerra, que hoy es figura en San Martín de San Juan. Pero yo acepté esas reglas del juego y se ve que me equivoqué.
–¿Sigue pensando que es Primo la persona indicada para comandar el primer equipo?
–Si hoy te tengo que responder... Primo está golpeado mal. Pero no quiero actuar por impulsos, sin razonamiento.
–Su proyecto en el club, ¿está condicionado por los resultados?
–Por supuesto que no. Al proyecto no lo vamos a abandonar.
–Con el equipo tan lejos de la cima, ¿va a traer refuerzos o redoblará la apuesta por los pibes?
–Estoy esperando que el juez me diga cómo continuamos para adelante. Hay compromisos que asumir y quiero saber qué va a pasar. Espero que mañana (por hoy) el juez hable de eso (ver Hoy, Su Señoría...).
–Si lo dejan, ¿intentará ser presidente del club?
–Es una posibilidad. Tengo la mejor de las voluntades. Aunque hoy estoy tan golpeado como Primo por los malos resultados, mi obligación es no caerme. Sufro con esto, pero creo en la superación.
–Se dice que usted llevó al juez Silvestre a ver una fecha de la Fórmula Uno a Brasil...
–Quisiera que el juez cite al que dijo semejante cosa. Es parte de la política que ya está instalada. ¿Cómo no va a haber interesados en meterse, si el club hoy está saneado y tiene un potencial enorme, como nunca tuvo Belgrano? Es razonable que varios quieran posicionarse políticamente. Pero en ese nivel de pelea a mí no me van a encontrar.
–A usted se le reconoce el trabajo en las inferiores. Pero, ¿qué va a pasar con el predio si no sigue en el club?
–Esto también dependerá de que existan ciertas garantías de que el proceso que iniciamos continuará. Yo no le voy a sacar el apoyo a Belgrano, bajo ninguna circunstancia. Pero todo lo que hicimos tiene un costo y hay que ver si el que viene está dispuesto asumirlo. Yo invertí mucho más de lo que recuperé, pero esto no es novedad para mí. Siento orgullo del trabajo realizado. No logré el campeonato, pero para 2011 todavía falta, ¿no?