Argentina tenía preparada la fiesta, pero al final fue de Brasil
La derrota en Rosario marcó a los hinchas y dejó un gusto amarguísimo en la boca. La gente esperaba a Messi, y volvió a pasar desapercibido.
Pedazo de cachetada nos dio anoche Brasil, que nos sólo nos ganaron 3-1 sino que se clasificó al Mundial de Sudáfrica 2010. En el clásico sudamericano, los visitantes bailaron su batucada y festejaron justo en nuestra cara, en nuestra tierra, y nos dejó hundidos en un mar de preocupaciones.
En Rosario, Argentina perdió su segundo partido de local por eliminatorias en su historia. El otro fue el recordado 5-0 ante Colombia en la cancha de River, en 1993. Pasaron 16 años y el golpe es similar. Aquella vez, se clasificó por la ventana al Mundial de Estados Unidos 1994, jugando un repechaje ante Australia. ¿Se repetirá la historia?
Argentina sigue cuarta en la tabla de posiciones y por ahora se mantiene en zona de clasificación sólo porque Ecuador no ganó, si no estaría en repechaje para llegar al Mundial. A tres partidos del final de las eliminatorias sudamericanas, el panorama es bastante complicado. En el futuro inmediato aparece Paraguay en Asunción, Perú en ¿Rosario? y Uruguay en Montevideo. En esos encuentros los argentinos nos jugamos el pasaje a Sudáfrica 2010.
Los tiros libres, qué dolorEn la primera parte, en los pies de Elano estuvieron las situaciones más peligrosas de Brasil. Tres tiros libres terminaron en dos goles del visitante.
Argentina estuvo muy mal en defensa. En el primer tanto, Luisao, el jugador más alto de la cancha, saltó solo y cabeceó para el 1 a 0. Heinze fue el que perdió la marca. En el segundo, la pelota parada rebotó en la barrera y luego de una serie de rebotes, Luis Fabiano marcó el 2 a 0. Y a los 42, Lucio casi conecta de cabeza el tercero, si no fuera por una brillante intervención de Andújar.
Sirvió de muy poco la motivación de jugar en una cancha con más "ambiente" como la de Rosario Central.
Tampoco ayudó, parece, el video emotivo que Diego les pasó a sus dirigidos antes de llegar al Gigante de Arroyito, donde hubo saludos de los familiares que prepararon en secreto durante el último mes. Mario Pergolini hizo la voz en off y también se mostraron imágenes de personas indigentes, haciendo hincapié en lo importante que sería darles una alegría al pueblo argentino.
En el complemento, el gol de Dátolo encendió un poco las esperanzas de alcanzar el empate. Pero la ilusión duró tres minutos, porque Luis Fabiano volvió a marcar y el juego quedó 3 a 1.
Todos en Rosario esperaban que Messi se destapara con la camiseta albiceleste, pero no pudo con las torres amarillas. Quien se puso el equipo al hombro fue Verón. Sí se destacó sobre el resto Kaká. Jugó a otra velocidad. Anoche en Rosario, el mejor jugador del mundo pareció ser el brasileño. "Leo" sigue en deuda.
Lo que empezó con un "ole, oleee..." de los hinchas argentinos, terminó con suspiros, lamentos y caras de preocupación. No es para menos. La clasificación al Mundial quedó comprometida. Encima, Brasil sacó el pasaje en nuestras narices. Con todo lo que eso significa. Por algo el dicho dice "la alegría es sólo brasileña".