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La AFA y una puñalada a la credibilidad

30 de julio de 2011 a las 11:51 p. m.
La AFA y una puñalada a la credibilidad

Hay puñaladas que lastiman la piel, abren una herida y luego cicatrizan. Pero otras hieren de muerte. Penetran la piel, la carne, un órgano vital y llegan hasta el hueso. Son puñaladas traicioneras, asesinas, que aniquilan sueños y utopías. La AFA le termina de asestar uno de esos golpes arteros al herido fútbol argentino con la absurda medida de unificar dos categorías y borrar una (la Primera B Nacional) de un plumazo. Semejante arbitrariedad es un mamarracho de principio a fin, sin escalas. Un despropósito que sólo cabe en la mente de algunos perversos dirigentes argentinos.

Bajo el falaz discurso de federalización del fútbol argentino, la AFA y en parte el Estado Nacional equiparan a buenos y malos; a gestiones prolijas e impresentables; a equipos grandes, chicos, medianos, más grandes, menos grandes, más chicos, menos chicos; a clubes de gran convocatoria con otros que apenas pueden llenar una tribuna con dos o tres mil hinchas.

Esta federalización, tal como está planteada, es una mentira. Lisa y asquerosamente una patraña porque detrás se esconde una medida protectora para devolver rápidamente a River Plate a la ahora mega-maxi-súper-categoría de Primera División y evitar que en el futuro inmediato no se les escapen Boca Juniors, Independiente, Racing Club o San Lorenzo.

Del bochorno, cualquiera sea en la vida, se puede regresar. Pero recuperar la credibilidad cuando se roban los sueños de los hinchas (los buenos, se entiende) es imposible. El puñal está clavado en el hueso. Pero aún queda una salida: volver hacia atrás, ir al hospital y curar la herida. Por el bien de los hinchas, de los clubes y la razón.

De ahora en más, si se aprueba el absurdo, habrá nuevas sensaciones en los espectadores (y porqué no en los jugadores), acostarse a dormir después de un partido sin saber exactamente en qué categoría jugará al día siguiente. Un espanto.

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