A 35 años de una goleada histórica
Mañana se cumple un nuevo aniversario del 13 a 1 de Banfield a Puerto Comercial de Bahía Blanca. Es el récord del fútbol argentino. Talleres había perdido una vez 12 a 0 ante Argentinos Juniors.
Un soleado domingo 6 de octubre de 1974, mientras se disputaba la 12ma fecha de los recordados Campeonatos Nacionales, Banfield derrotó a Puerto Comercial de Bahía Blanca por 13-1 y consumó la máxima diferencia sobre otro conjunto en la historia del fútbol profesional argentino.
Además, el generoso triunfo sobre el entusiasta Puerto Comercial de Ingeniero White, Bahía Blanca, por la zona A de la competencia, instauró también un récord todavía imbatido: el del delantero Juan Alberto Taverna, autor esa tarde de siete conquistas en el encuentro.
Doce años más tarde, Argentinos Juniors hilvanó otro resultado escandaloso ("sacatécnicos", como luego dijo Hernán \'Bolillo\' Gómez, el entrenador colombiano que supo conducir al seleccionado de Ecuador, por ejemplo), cuando le ganó por 12 a 0 a Talleres.
Aunque la atenuante está en el hecho de que los cordobeses, en esa ocasión, se alistaron con elementos juveniles de cuarta y quinta división, a raíz de una huelga que iniciaron sus jugadores profesionales.
No más de 2 mil personas (se vendieron 1.539 entradas generales según los registros de AFA) presenciaron ese encuentro, hace casi 35 años. Y así lo recuerda, uno de los involuntarios protagonistas de aquella jornada, el arquero Juan Alberto Tolú, quien defendía la valla del elenco visitante.
Nacido en el año 1948, el guardavallas aporta una particular visión respecto de cómo y por qué se produjo la goleada. "El plantel estaba dividido entre los jugadores oriundos de Bahía Blanca y aquellos que procedían de Buenos Aires y fueron refuerzos", sostuvo Tolú, en declaraciones formuladas hace algunos años a un periódico local y reproducidas por el sitio de Internet Guardameta.
"Además para ese partido viajaron muchos chicos sin experiencia ni nivel para jugar. Es que paralelamente se competía en la Liga del Sur y los futbolistas bahienses preferían quedarse para actuar en esos compromisos", agregaba el arquero de la institución bahiense en ese cotejo.
"Lo que recuerdo de ese partido es que muy rápido, creo que a los quince minutos, ya ganaban (Banfield) por cuatro a cero y la mayoría de los goles fueron equivocaciones nuestras, con pelotazos puestos a las espaldas de nuestros defensores que no sabían si salir o quedarse", aportó Tolú.
A los 5 minutos, Taverna (quien se erigió en 1975 en el primer jugador profesional en la Argentina en ser suspendido por doping) inició su tarde de ensueño. Dos minutos más tarde, el goleador puso el segundo. Enrique Lanza convirtió el tercero a los 11m. y Luis Roselli estampó el cuarto a los 15m.
"El primer tiempo terminamos perdiendo por 7-0 y en el vestuario estábamos todos con las cabezas gachas, casi sin hablarnos", reflejó Tolú, en lo que constituía un verdadero símbolo de la situación y del desánimo que reinaba en ese once que era dirigido por Rufino Bugarini.
"En la segunda parte ellos siguieron dominando y desbordándonos por todos lados. Es más, (Juan) Taverna hizo siete (el último mediante un penal discutido sancionado por el árbitro Roberto Goicoechea), pero pudo haber hecho, fácil, quince, con las libertades que le dimos", consideró el otrora guardavallas.