Talleres tiene cuentas pendientes
La conducción encabezada por Andrés Fassi debe atender a la conflictiva presencia de la barra.
Talleres vivirá mañana otro día histórico en su vida institucional, cuando asuma la comisión directiva que encabeza Andrés Fassi, primera luego de la quiebra en 2004, primera después de la salida de esa situación dolorosa, primera tras el centenario del club.
Con todo eso, es imposible que se trate de un día más para la comunidad albiazul, que comenzará a alimentar la ilusión de volver a ser lo que supo ser.
Los desafíos de la dirigencia electa son bastantes, porque además de intentar devolverle al club su protagonismo deportivo (para lo cual anoche dio otro paso clave), tendrá que recuperarlo desde aspectos que se relacionan con la infraestructura, la organización de sus divisiones formativas, la captación de socios y la unidad y participación de todos los sectores, entre otros.
Más allá de todo eso, cada uno con su trascendencia, hay una cuenta pendiente que hereda la flamante conducción y que debe afrontar con determinación: la conflictiva presencia de su barra.
La semana que pasó hizo una nueva muestra de impunidad al amedrentar a un periodista en la cancha de Mitre de Santiago del Estero, cuando todos saben que los hinchas visitantes tenían prohibición de viajar. A principios de año, amenazaron a un periodista de Mundo D y hace semanas (el día que asumió Hoyos como DT) agredieron a un empleado del club, entre demostraciones de fuerza que confirman la convivencia permanente. Habrá que ver cómo Fassi y su gente encaran este tema, aunque sin dudas, si deciden hacerlo, necesitan contar con el respaldo indispensable del poder político, la Policía y la Justicia.