No nos podemos acostumbrar a jugar sin visitantes
No importa cómo llegarán Talleres e Instituto al próximo martes en el Kempes. No importaba cómo lo hicieron River y Boca para disputar el juego en el Monumental. Siempre los clásicos son especiales, llenos de adrenalina en la previa, nervio durante el partido y análisis con el resultado puesto.
Pero, en los últimos años, falta algo. Algo que hace que el clásico sea tan especial. Falta ver en las tribunas hinchas de ambos equipos. Ayer, faltaban los de Boca en Núñez. El martes, los de Instituto no estarán.
No nos podemos acostumbrar a ese faltante de pasión. A ese folclore que hace tan especial a nuestro fútbol. A la falta de políticas deportivas para frenar a los violentos por parte del Estado, acompañado por decisiones de la AFA y la Justicia. Hubo promesas de campaña, pero todo sigue igual y el que pierde es el espectáculo del fútbol.
El martes 15, los hinchas de Talleres podrían llenar solos el Kempes frente a Instituto. Es que se nota el entusiasmo del mundo albiazul frente a este presente que muestra 26 partidos invicto y puntero solo en la Primera B Nacional. Y más allá de la derrota de anoche, si los dejarían, los simpatizantes de la Gloria llenarían su espacio en el estadio.
Pero no. Lamentablemente nos acostumbramos a que falte algo.