Los argentinos, tendencia en Europa
Orgullo nacional. Di María, Agüero, Tevez y Messi, entre otros, tuvieron un buen arranque de temporada en el Viejo Continente.
Ángel Di María se acerca a patear un córner y los hinchas del Manchester United deliran, se abalanzan hasta el borde de la tribuna y hacen bramar sus palmas al tiempo que le sacan innumerable cantidad de fotos al volante rosarino. "Fideo", quien cumplió su cuota de gol en el 4-0 del Manchester United al Queens Park Ranger, fue la gran figura de ayer en Old Trafford. Tuvo un debut de local soñado Di María, quien en su primer partido en esa catedral se retiró bajo una ovación. "¿Se puede hacer algo mejor que preparar tres goles y anotar uno? Es casi imposible", comentó Louis Van Gaal, entrenador estrella del United, quien le agradeció a Di María cuando este se iba a sentar junto a los suplentes, tras ser sustituido.
Di María llegó por una cifra millonaria a los Diablos Rojos, que hace semanas le pagaron 75 millones de euros a Real Madrid (ya lo extrañan), y se metió a los hinchas ingleses en el bolsillo. El mediocampista del seleccionado es quizá el futbolista que tuvo el inicio más esplendoroso en la temporada europea, en la cual varios connacionales arrancaron con el pie derecho.
Este fin de semana hubo goles, entre otros, de Martín Demichelis, Sergio Agüero (Manchester City), Carlos Tevez (Juventus), Mauro Icardi, Daniel Osvaldo (Inter), Franco Di Santo (Werder Bremen) y Pablo Piatti (Valencia). Pero además hubo actuaciones para resaltar como las de Lionel Messi y Javier Mascherano en el Barcelona, la de Marcos Rojo, quien hizo su debut absoluto en el United, y la de Esteban Cambiasso, quien tuvo su primera vez en el ascendido Leicester City.
Otro argentino feliz fue Diego Simeone: su Atlético de Madrid le ganó el clásico al Real en el mismísimo Santiago Bernabéu para reforzar y confirmar el momento mágico que atraviesa el entrenador. Y en Francia, Marcelo Bielsa parece haber encaminado al Olympique de Marsella hacia lo que él quiere. Las ligas europeas transitan sus primeras fechas, pero los argentinos ya marcan una tendencia de orgullo.