Belgrano necesita dar el máximo
Hay futbolistas que tendrán que convencerse y comprender con claridad lo que se están jugando. Los referentes son clave.
El panorama celeste se tiñó de inquietud y preocupación cuando Belgrano perdió las primeras dos "finales" de las tres que había marcado su entrenador Ricardo Zielinski antes de encarar la recta final previa al receso. Esas derrotas con Godoy Cruz y Gimnasia La Plata calaron hondo porque, además de extraviar durante casi todo el tiempo de esos casi 190 minutos la línea futbolística habitual, aparecieron ruidos externos que la época de bonanza había disimulado.
Una de las premisas que marcan quienes más saben de lo que significa jugar en Primera División es que hay que casi eliminar el margen de equivocaciones porque, por lo general, cada error te lo facturan caro. Además de extrañar la consistencia que lo había llevado a estar segundo, frente al Tomba mendocino y el Lobo platense el equipo que dirige Zielinski falló en defensa (y le costó los goles en contra) y en ataque, donde le faltó contundencia (en especial frente a Gimnasia), lo que en conjunción con los tantos rivales dio como consecuencia sendas derrotas.
Esas dos presentaciones sirvieron para demostrar que si Belgrano tiene pretensiones de mantener el protagonismo que tuvo en el Campeonato 2015 hasta este parate por la Copa América, tendrá que parecerse más al que el sábado complicó bastante al líder, San Lorenzo, que al que tropezó en las dos fechas anteriores.
Pero, como en la puesta a punto de un equipo intervienen diversos factores, hay futbolistas que tendrán que convencerse y comprender con claridad lo que se están jugando y las ilusiones que están representando, porque la única forma para que un grupo afronte y se acerque con chances concretas al cumplimiento de un objetivo es que cada integrante dé el máximo. La "B" tiene una ventaja al respecto: en su plantel cuenta con jugadores que, desde hace tiempo, han sabido internalizar perfecto de qué se trata este tema. Esos referentes son clave y, al resto, le queda escucharlos e imitarlos.