O nivel, o ránking
En el tenis, como en la vida, hay que elegir. Juan Martín del Potro se jugó por la gira de cemento, mientras que el resto se quedó en el polvo.
Hace varios años un entrenador reconocido me dijo: "Un jugador tiene dos opciones (en el armado de sus giras), o busca ranking o busca nivel". En aquel entonces, el destinatario del comentario era un juvenil David Nalbandian.
"Con Nalbandian buscaría nivel en los grandes torneos, porque el ranking va a llegar solo", agregó.
Esta semana comenzó una serie de tres grandes torneos en el lapso de cinco semanas: los Másters 1000 de Montreal y Cincinnati, y tras una semana libre, el US Open, cuarto Grand Slam de la temporada.
Será una gira sobre cemento que repartirá cuatro mil puntos para la lista mundial y estarán los mejores del planeta. En Canadá, con una constelación de estrellas, sólo hay un argentino: Juan Martín del Potro.
En rigor de verdad, el tandilense es el único compatriota con chances reales de ganar un torneo de esta jerarquía frente a raquetas como las de Djokovic, Murray, Ferrer o Nadal.
SumarPero más allá de eso, pese a tener ranking para ingresar directo a un Máster 1000, Juan Mónaco (30° de la ATP) y Carlos Berlocq (46°) optaron por jugar la gira europea de polvo de ladrillo por Bastad, Gstaad y Kitzbuhel, donde pueden sumar con mayor facilidad.
Ausentes del torneo canadiense, sólo tendrán una semana para adaptarse al cambio de superficie de polvo a cemento.
En definitiva, la construcción del ranking no sólo depende del nivel tenístico, sino también del buen armado de las giras. Algunos suben por nivel de juego, y otros porque eligen donde sumar los puntos ATP con mayor facilidad.
Sin embargo para aspirar a las grandes conquistas, no hay otra opción que foguearse con los mejores.

