No es lo mismo sin el Rey David Nalbandian
03 de septiembre de 2013 a las 10:08 a. m.
La decisión de Jaite de dejar afuera a un jugador que no está en plenitud es más que comprensible. Si hay una chance (mínima, milagrosa, en síntesis: que Berdych no sea Berdych), el equipo debe estar cien por ciento para poder tomarla.
Pero la sensación amarga es porque, probablemente, se haya escapado la última oportunidad de ver a Nalbandian en un partido oficial.
Justo en la Davis, la competencia que llevó en la sangre desde el momento mismo que debutó en 2002, con apenas 20 años. Si bien nadie sabe cuáles serán sus próximos pasos, el doble ante Francia pudo ser el último por la “ensaladera”. Ojalá tenga una chance más.

