¿No éramos de polvo?
Atrás quedó la época dorada del tenis argentino. Hoy, poco y nada en el circuito de canchas lentas.
Aun antes de la aparición de la Legión, la llegada de la gira europea sobre polvo de ladrillo despertaba los ánimos en el tenis argentino. Los por entonces Másters Series (hoy Másters 1000) del glamoroso Montecarlo; de la histórica Roma; y con el tradicional Conde de Godó de Barcelona inserto en el medio, eran la antesalada del gran Roland Garros, el mundial de canchas lentas y el Grand Slam preferido de los argentinos.
Pérez Roldán, Jaite, Mancini, Markus, Ingaramo, eran una fija en la roja arcilla europea porque habían nacido pensando en jugarlo, y soñando con levantar el segundo domingo la famosa Copa de los Mosqueteros.
De hecho en el calendario se podía "esquivar" Wimbledon, en el césped que siempre fue difícil hacer pie, pero no la superficie reina en el tenis de estas latitudes.
Hace dos semanas comenzó la gira europea de canchas lentas 2014, y el tenis argentino apenas tuvo una tibia presencia.
Exceptuando al lesionado Del Potro, los cuatro top-100 jugaron en los ATP 250 de Houston y Marruecos, dos torneos con pocas figuras y escasa jerarquía. El resultado fue pobre: "Pico" Mónaco (51° del mundo) se fue en segunda ronda en el torneo estadounidense, mientras que en África Leonardo Mayer (86°) cayó en el debut, Carlos Berlocq (61°) en segunda ronda, y sólo Federico Delbonis (44°) llegó hasta semifinales.
Y en el ATP Másters 1000 de Montecarlo, primer torneo grande de la gira donde alguna vez festejaron Vilas, Mancini y Coria, sólo hubo un argentino inscripto, y se fue en el debut: Delbonis perdió con el chino Yen-Hsun Lu, de 30 años y 49° del mundo, que sólo ganó ese partido en polvo este año, y ¡que sólo tiene cinco triunfos en canchas lentas en su carrera!
Esta semana, Leonardo Mayer cayó en primera ronda, y Berlocq está en segunda después de una agónica victoria sobre italiano Andrea Seppi, en el ATP 250 de Bucarest. Ambos evitaron presentarse en el Conde de Godó, un torneo ATP 500 donde el máximo preclasificado es nada menos que Rafael Nadal.
Sin embargo en Barcelona hubo una señal positiva en la derrota. El cordobés Facundo Argüello (107°) le dio pelea al croata Iván Dodig (37°) antes de caer por 6/3, 6/7 y 6/2. Recibió un wild card, es cierto, pero aceptó jugar un torneo grande, donde van los mejores.
En el tenis hay dos maneras de encarar el circuito: buscando nivel de juego o mejorar en el ranking sumando puntos. Depende qué camino se elija, deja en evidencia que tan altas son las metas.

