El sábado, juega el puntero
Que la excelente campaña que realiza Instituto en la Primera B Nacional quede por momentos en segundo plano es responsabilidad de la interna dirigencial, que ni siquiera la buena marcha del equipo ha podido disimular ni apaciguar."La comisión no está dividida. Hay muchos trabajando por el bien del proyecto de fútbol y hay otro dirigente que hace declaraciones algunas horas antes de un partido importante. Indudablemente no le interesa el proyecto fútbol", fue la acusación, con clara alusión al presidente, de un dirigente que no comparte la postura de la máxima autoridad del club.
El hecho de anunciar que Palermo se hizo con los derechos económicos de Dybala el día del partido de la Gloria en Jujuy no sólo les cayó mal a dirigentes, sino también a jugadores y cuerpo técnico. Entonces, por más que esa no haya sido la intención de Juan Carlos Barrera, la influencia externa sobre lo deportivo es real.
En febrero, Darío Franco estuvo a punto de irse si renunciaba José Theaux, el líder de la disidencia dentro de la comisión. Y cuando quedan siete fechas, en las que con 16 ó 17 puntos más Instituto se asegurará el ascenso, el club no puede darse el lujo de siquiera condicionar el trabajo (o la continuidad) del entrenador que no sólo condujo, sino que le dio una identidad futbolística basada en el trabajo y en el convencimiento de sus dirigidos.
“En estas condiciones no se puede seguir. La convivencia se hace imposible. Creo que mañana (por hoy) es el quiebre absoluto”, argumentó otra voz disidente. Por el bien de Instituto, lo mejor que puede pasar es que puertas adentro se resuelvan las diferencias y que luego se le den las explicaciones al socio. Y así, enfocarse y valorizar que el sábado juega el puntero de la B Nacional.

