¿Y por qué no ya Vázquez?
El presente de Franco Vázquez amerita que todos hablen de él. Ordenó sus condiciones, para saber dónde gravitar (a veces es enganche, otras mediapunta o delantero), cuándo acelerar o hacer una pausa.
Aún se recuerda a Ribair pasando como tiro con dos más de Independiente y al “Mudo” estirando su pierna para capturar la pelota y limpiar la jugada. También sumó panorama para cada jugada de ataque o de control de pelota y una necesaria cuota de gol.
Y algo clave: entiende a qué juegan compañeros que pueden ser tan decisivos como él. Conoce la velocidad de César “Picante” Pereyra, sabe de los tiempos de César Mansanelli y de sus tiros, de cuándo un lateral hiere con sus proyecciones (caso Quiroga), o dónde ir a buscar el bochazo de Olave.
Todo eso le sumó a la gambeta impensada y a sus tiros al arco que ya lo distinguían como buen jugador. Siempre la pidió, por instinto; ahora para manejar el equipo. Hace un par de semanas Juan Carlos Olave, con razón, lo pidió para la selección.
Hoy veremos en Córdoba a la selección argentina B, la de los mejores del medio local... o de Vélez, Estudiantes y Boca. ¿Acaso Vázquez no puede tirar una pared con Zapata o meterle una asistencia a Boselli? Repasando algunas de estas convocatorias, “el Mudo” podría estar tranquilamente, al menos como opción. ¿Qué le habrá faltado para entrar hoy en la consideración de Sabella? ¿Más partidos, más goles o irse ya a Italia? Ojalá sólo sea una cuestión de tiempo. Porque a la selección B no le sobran distintos.

