Olave y los falsos ricos
“No tenemos la billetera de otros, pero tampoco sus deudas”. Harto de que los rivales se quejen del “juego mezquino” de Belgrano, Juan Carlos Olave ofreció su contestación. Primero les pidió un poco de memoria a otros entrenadores y rivales que se olvidaron de haber pertenecido a equipos que jugaron a lo que podían antes de dar un supuesto salto de calidad y luego, en un signo de superación, convirtió la polémica en un debate de fondo. Interesante y real. Se trata del endeudamiento indiscriminado de los clubes, que se sigue sosteniendo en la línea que marcan los grandes para conseguir sus resultados en el orden local e internacional.
Se gastan cifras millonarias para sumar refuerzos y DT galácticos, que luego no lo son, sin que nadie se haga responsable. La cesión de recursos actuales y futuros, se “dibujan” balances (River y el caso Funes Mori) para que no den déficit. Los grandes ricos que son grandes deudores. Son “falsos” ricos que salen a jugar en la misma cancha que aquellos que hicieron los deberes y que encima se quejan de que sus rivales no salen a jugar en forma abierta. Como si esos grandes jugaran limpio, adentro y afuera de la cancha.
En 2000, Julio Grondona amenazó a los clubes con el descenso mismo para que se pusieran al día, justo después de que la AFA pagó las deudas de todos los clubes con un préstamo que pocos devolvieron. ¿Dónde quedó eso? En la nada. Hubo más clubes quebrados como el propio Belgrano, Talleres y Ferro. También hubo descensos, pero no fueron porque los clubes estaban en “rojo” sino por sus campañas espantosas. River bajó y volvió, pero sigue gastando fortunas. El interés de la AFA no fue el orden “millo” sino el de recuperar “el verdadero torneo”: el que trae el “súper” y los otros clásicos. Boca, San Lorenzo, Independiente y Racing siguen gastando más de lo que les ingresa y sus pasivos son millonarios. Si nuestro fútbol fuera serio, los grandes deberían estar en la B hasta que se pongan en regla. ¿Qué sentirán Vélez, Lanús y Belgrano cuando sus economías ordenadas no marcaron tendencias ni siquiera con los logros que ellas determinaron? Deberán esperar a que se vaya Grondona.

