A la sombra del '50
Brasil recibió ante Holanda un nuevo golpe y, aunque ya parezca abatido, el panorama podría ser peor: Argentina, su clásico rival, está a un triunfo de ser campeón del mundo en su "casa".
Brasil ya no siente nada. Está en estado de shock. Que le hayan hecho 10 goles en dos partidos, encima en juegos decisivos, marca el peor registro en la historia de los mundiales para el pentacampeón.
La fiesta que habían armado para hoy en el Maracaná, ahora ruegan que sea para Alemania. El peor escenario para ellos sería que Argentina dé la vuelta olímpica en el mítico estadio o en Copacabana, lugar de reunión de los hinchas argentinos que ayer no paraban de burlarse de la desgracia ajena.
En la previa del partido de ayer en Brasilia, un periodista de la cadena SporTV aseguró al aire que había hablado con muchos torcedores que le habían dicho que preferían que Argentina pierda contra Alemania antes que Brasil le gane a Holanda.
Lo segundo se cumplió. Ojalá que lo otro esté lejos de lo que pase esta tarde en Río de Janeiro. En Brasil se habla de refundación del fútbol. Hasta se pensó en contratar un DT extranjero.
Caso Guardiola, Mourinho, Bielsa… Lo que generó más malestar. La frustración entre los brasileños es enorme. Los recuerdos de los mundiales que organizó (1950 y 2014) quedarán grabados en el inconsciente colectivo como fantasmas del fracaso que no olvidarán jamás.

