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La bipolaridad de nuestro fútbol

04 de marzo de 2013 a las 09:38 a. m.
La bipolaridad de nuestro fútbol
Bianchi aún no le encuentra la vuelta a este Boca (Foto: DyN).

Lejos de la actividad lúdica que supone armar un campeonato y poner frente a frente a dos equipos para que jueguen, el fútbol argentino se mueve entre el exitismo y las críticas descarnadas. Los presentes de Boca y River, por ejemplo, son una muestra de ese estado anímico que bambolea en los hinchas, los dirigentes y los jugadores.

Hasta hace seis días, Boca era el centro de muchas críticas. La llegada de Carlos Bianchi, en enero, había oficiado de manto para tapar una desnudez futbolística que abrumaba.

Sin embargo, no fue bueno el comienzo del tercer período del “Virrey” en la Ribera. Un verano con dos derrotas ante River y un triunfo por penales, y sin Juan Román Riquelme, presagiaban un duro otoño. No mejoró demasiado la perspectiva en el Torneo local y la Copa Libertadores.

En el primero cosechaba un triunfo, un empate y una derrota y en la Libertadores, una derrota de local ante el Toluca mejicano. Pero, en la semana, parecía que todo cambiaba: Boca derrotaba 2-1 a Barcelona de Guayaquil, en Ecuador, y se adelantaba el retorno de “Romy” (iba a ser suplente ante Unión). Boca pasaba del bajón al exitismo.

Las críticas se acallaron... hasta que Unión lo devolvió a su cruda realidad: lo venció 3-1 en la Bombonera y ni Bianchi ni Riquelme pudieron tapar los problemas futbolísticos del equipo, que sigue jugando mal.

No es muy distinta la realidad en Núñez. El equipo del “Pelado” hizo su veranito con los triunfos ante Boca y arrancó el torneo de la mejor manera: tres jugados, tres ganados.

Elogios y mimos para Ramón y sus dirigidos. Qué River enamora. Qué River entusiasma. Pero no duró mucho. San Lorenzo le ganó 2-0 a cero y se terminó el romanticismo millonario. Comenzaron a llegar las críticas. Qué Ramón se equivocó en el armado. Qué le erró a los cambios. Qué River no enamora. Qué River no entusiasma.

Cosas de nuestro fútbol. Cosas nuestras, con las que convivimos diariamente.