El tiempo de Vismara
El volante de la Gloria levantó el equipo, pero también lo contuvo.
La actuación de Vismara alimenta un interrogante recurrente. De difícil resolución.
¿Cuáles son los tiempos que un jugador necesita para gravitar? ¿De qué depende? ¿Es futbolístico o extrafutbolístico? ¿Necesita que el equipo repunte primero? ¿Lo afecta la táctica en la que está inserto, o no tanto? ¿Influye la cantidad y la calidad de sus socios?
Lo cierto es que el volante central hoy es clave en el plan de juego de Instituto. Como lo fue en la última parte de la era del técnico Frank Darío Kudelka y, ahora, con el entrenador local Elvio Agüero.
Sin embargo, esta versión no pudo ser disfrutada por Darío Franco, el entrenador que, tras la ida de Ezequiel Videla y del ascenso frustrado, volvía a apostar a un “5” de juego.
“La Bruja” no estuvo a la altura de las circunstancias. Ni física, ni futbolísticamente.
Cuando había venido con bombos y platillos, como muchos jugadores y que, entre todos, concretaron una campaña mala que desencantó al Mundo Instituto, que había estado ahí del ascenso. Ahora, en una situación de apremio, en la que el que el club de Alta Córdoba debe ser protagonista, a partir de su juego y con serias dificultades para cobrar, se vio lo mejor de Vismara.
El jugador levantó, pero el equipo también lo contuvo.
Tan importante es que si no está en una buena tarde, Instituto no juega bien. El volante es clave en los dos actos que tiene el fútbol.
En la ofensiva es el primer pase. En el desarrollo de la jugada puede volver a intervenir pasando al ataque o directamente puede meter un pase largo para dejar en posición de gol al que se anime a entenderlo.
Cuando el equipo debe marcar, Vismara también debe tratar de asegurar su zona, conjuntamente con Fernando de la Fuente. Un rival con pelota dominada a la espalda del doble “5”, puede ser un problema. Además, es el tipo que va a tener la pelota, para quitarle vértigo al rival.
En resumen: siempre aportará claridad. Por la sencilla razón de que es uno de los tipos que entiende el juego. Sabe quiénes y cuándo pueden cambiar un partido o asegurarlo. Enhorabuena para Instituto que puede disfrutar de un "5" que juega y gravita.

